Me planteo que los posts no tienen por qué ser largos, simplemente tienen que comunicar algo. Este es mi espacio, nunca debo olvidarlo, y en él comparto lo que quiero, aunque sea sólo una fugaz mirada a algo concreto.
La semana pasada terminé el libro de 1984, me quedé hasta tarde para terminar las sesenta páginas que me faltaban. Estaba en un punto en el que no me podía permitir posponer el desenlace, ya sabéis. El caso es que el libro me gustó mucho, está fenomenalmente escrito y consigue transmitir e inquietar de manera asombrosa. Me fascina pensar que alguien pudiera escribir sobre esas cosas en 1948. El mundo ha cambiado tanto en estos 63 años y la tecnología a llegado ser tan diferente, que realmente la tecnología que describe el libro para controlar a la gente se queda corta con lo que hoy en día podrían (y por desgracia seguro que “pueden”) hacer… lo único que no me ha gustado del libro es el final. No esperaba en absoluto que terminara así, supongo que me gustan los finales felices.
Pero al fin y al cabo he disfrutado con el libro, aún con ese final.
Ahora me estoy leyendo “El guardián entre el centeno”. Al principio no me gustaba demasiado, recuerdo que me lo regalaron al mismo tiempo que el de 1984 (y por la misma persona ^^) y que leí la primera página de ambos libros. La diferencia en la calidad de la escritura era abismal… “qué mal escrito está el del Guardián entre el centeno –pensé-. Realmente tiene mérito que el escritor, que seguro que escribe bien, se haya esforzado tanto en recrear el modo de escribir un adolescente”. Es una narración muy introspectiva, el narrador explica con mucho detalle todos sus pensamientos y sus impresiones. En cierto sentido me recuerda a la manera de explicar de Norwegian Woods (Tokyo Blues) de Murakami, un libro que en sí tampoco aporta nada extraordinario pero que en cierto sentido engancha por la manera de explicar las cosas. Es como si fomentara la faceta mas voyeurista del lector, deseando simplemente conocer los pensamientos del protagonista.
Como digo, inicialmente no me gusto, pero ahora que voy por la página cien he de decir que ya hace bastante páginas que ha empezado a gustarme y a engancharme. Ahora sólo falta tener un buen espacio para leer, porque tampoco es muy largo, 263 páginas en total.
Seguramente el próximo libro que me leeré será el de “Kafka en la orilla” de Murakami, me resistí a leerlo porque eran más de 700 páginas pero… ayer leí la primera página y la verdad es que me enganchó de inmediato, quizá sea más rápido de leer de lo que creo…