Exactamente eso es lo que parecían, allí, cayendo del cielo pesadamente y con un estruendo considerable. Hoy ha sido un día gris, desde por la mañana ha estado lloviendo y en algunos momentos de manera muy salvaje. Pero esta tarde la cosa ha sido diferente, no ha sido simple lluvia, ha caído granizo. Perfectas bolitas de hielo que se han ido amontonando sobre el suelo, como si de un granizado sin sabor se tratara. El caso es que ahora ya hace un buen rato que ha parado, y aquí estoy, viendo una serie (Dexter, que gran hallazgo de la mano de Devil) esperando a que sea la hora para ir al cine con mi amor a ver una peli de risa (Fuera de carta). El caso es que me ha gustado esta granizada improvisada. Aunque haya caído un par de rayos que han pegado un petardazo que te cagas y que ha hecho que mi flexo diera un destello. Me he alegrado de estar viendo las cosas en un portátil, ya sabéis, porque si se va la luz puedo seguir de fiesta. Y me ha vuelto a plantear seriamente el adquirir un SAI para el ordenador de arriba, así podría tener también el modem enchufado y olvidarme de quedarme sin internet si se va la luz, al menos por un rato. Pero sobretodo lo hago para evitar que cada vez que se va la luz (que últimamente pasa demasiado a menudo) el ordenador pete, lo cual seguro que es malísimo para sus componenetes.