Todavía había mucha luz cuando Marty llegó al porche de la casa. Se acercó hasta la barandilla del porche y dejó ahí apoyada la bici. Estaba realmente cansado, le dolía un poco la cabeza y se le había abierto el apetito. Tanto rebuscar entre papeles le deja a uno destrozado… y aunque sabía que sería conveniente echarle un ojo a aquel tomo que estaba estudiando la verdad es que no tenía ánimo para ello. En lugar de eso, fue hasta la cocina mientras no dejaba de pensar en todo el asunto.
-Los Hartwell, los Fenton, los Osgood… -se dijo a sí mismo mientras abría la nevera y cogía algo para beber- Entiendo perfectamente la relación entre los Hartwell y los Fenton pero… la familia de Hellen, no entiendo que pinta en todo esto, no pinta nada en absoluto.
Marty cerró la nevera y se fue hasta el sofá, dónde se dejó caer pesadamente ya que aún no había abierto su bebida. El ruido del gas al apretar la hebilla resonó por encima del silencio del salón, el chico se llevo la lata a los labios y dio una serie de tragos largos, se podría decir que casi vació la lata de golpe.
-Bien –siguió pensando-, entonces ¿qué lugar ocupa Hellen en todo esto? ¿Tendría algo que ver Henry o su hijo con la secta? Si eso fuese así… ¿cómo llego esta casa a manos de los Osgood? ¿Y lo Fenton, fueron sólo una familia desafortunada que compró la casa equivocada en alguna subasta?... Si todo eso fuese así tendría que haber alguna información en esta casa, debería encontrar algo en ella, algo que relacione a los Hartwell con la secta.
El chico miró por la ventana, a los árboles que había afuera, descansando la vista. Se sentía realmente cansado, no sabía si era por aquella casa, por las pesadillas nocturnas o por aquel colchón, pero el caso es que notaba que no descansaba bien, que cada día se levantaba más cansado y con más ojeras; pronto parecería un drogadicto o un cadáver ambulante.
- Bueno –pensó-, por hoy ya ha sido suficiente actividad. Me voy a la cama.
Y acto seguido fue hasta la cocina a dejar la lata de refresco y subió las escaleras que conducían hasta su habitación. Se puso un pijama del desaparecido Joseph Fenton y se metió en la cama. El día había sido duro, intelectualmente hablando, así que no tardó en quedarse dormido.
Se que estas 400 palabras son un poco ridículas acostumbrado a escribir sobre las 1800 para cada parte que publicaba, pero es que creo que necesito cambiar de personaje, seguramente empezaré a escribir sobre lo que ha estado haciendo Hellen en este tiempo... Y para ello necesitaba terminar el día de Marty, cosa que escribí hace ya tiempo, como dije, pero que pensaba continuar... finalmente he escrito unas líneas y lo he dejado así. Espero empezar pronto con Hellen.
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Autor
Asturel