lunes, 26 de noviembre de 2007
Fragmentos de sueños que tuve una noche. Siguiendo en la línea de que últimamente siempre recuerdo lo que sueño. Ese día lo apunté.

- Juego del túnel de terror. Cuatro personas. Mi tío, mi prima, otra niña, Dani. Los padres de la niña. Linterna de los chinos que va apretando una manivela, tengo dos. No quieren contar cosas de miedo, yo sí.
La linterna no va bien (la de Dani) yo le dejo una de las mías. Mi tío se ríe (sólo una mueca) de lo poco que alumbra. Mi linterna tiene un tubo que no se para qué sirve, parece no hacer nada, entonces lo quito.

- Me cruzo con mi hermana saliendo de un Zara (calle del mar?), la abrazo y saludo. Le presento a una mujer y una chica como nuestra vecina y su madre.
Antes de eso yo caminaba por un residencial y mirando atrás veía a mi tía Rosario con otra mujer, no recuerdo…

- Voy desnudo en mi coche por motivos que no recuerdo, he de parar para ponerme la ropa que está a mi derecha. Hago una rotonda y me para mal aparcado. Me cuesta pararme, dudo sobre si molestaré a algún coche. Se acerca un tío cuando estoy bajando del coche (estoy vestido). Me pregunta si puedo entrar al bar a echar una foto, mientras él se queda con mi coche. Voy a cerrarlo (hay una ventana medio bajada). Me dice que no hace falta que lo cierre. Yo flipo y digo que claro que hacer falta. El pavo insiste. Intento meter el brazo por la ventanilla (mi ropa sigue en el asiento pero estoy vestido) veo que se puede. Así que voy a entrar para cerrar. El pavo se enfada y vuelve al bar maldiciendo, es suramericano.
Me meto en el coche y subo la ventanilla. Decido irme rápido. El pavo no deja de insultar (¿cabrón, hijo de puta?) voy a echar marcha atrás para marcharme, estoy nervioso, incómodo. El pavo agarra algo y lo lanza contra mi coche desde el bar. Es un bote de mermelada de melocotón vacía. Se hace añicos. En el bar se ven un par de faros como de 4x4. así que me inquieto y me apuro por irme. Doy marcha atrás y me piro a toda prisa. Tengo la impresión de que me seguirán para matarme.

- Estoy en un cuarto sin camiseta. Johnny Depp me explica la historia del coche, está ensangrentado y parece loco. Habla de cómo lo mató porque tenía que darle una lección. Se muerde en la muñeca con fuerza, cómo si fuera un coyote. Me miro al espejo, tengo abdominales que te cagas, cierro el espejo y algo me dice que estará allí mirándome. En efecto, me mira. Me pregunto si está tan loco para pensar que yo soy él, como si fuera su reflejo. Si se sentirá amenazado porque tengo mejor cuerpo que él.

Comentarios (0)  Autor Asturel

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