lunes, 29 de octubre de 2007
Yo sólo quería llegar a casa tranquilo, salir de la facultad a la hora de siempre y estar pronto en casa.
"Las siete cuarenta, -me he dicho- si me voy ya estaré en casa sobre las ocho"

Dicen que la fe mueve montañas... pues... la mía no.

Durante el trayecto hasta casa, al salir de la autopista, puede verse sobre la cabeza del que conduce un puente por el que más tarde se accederá a mi urbanización. Pues bien, cuando hoy he salido y he pasado bajo ese puente me he quedado un poco perplejo.
Inicialmente me ha parecido ver reflejos de luces azuladas y anaranjadas. Lo primero que he pensado es que debía tratarse de algo que estaba delante, en la carretera. Pero no, estaba encima, en el puente. Había toda una hilera de coches parados y dos ambulancias con sendos coches de policía.

"Qué demonios habrá pasado. -me he preguntado- Será mejor que llegue cuanto antes para averiguarlo"

Y sobretodo por el morbo del accidente, de ver si hay víctimas, de los implicados, del estado de los coches... etc.

Antes de llegar al puente hay una rotonda. La cual estaba colapsada. Era imposible, de momento acceder a la zona.

Me he tomado unos minutos para pensármelo, para decidir qué hacer. ¿Seguir esperando al desbloqueo o tomar una ruta alternativa?

Soy impaciente, lo reconozco. Pero es que no sabía ni cuanto hacía que había ocurrido ni cuanto tardarían en poder desbloquear el acceso. Así que me he decidido por la ruta alternativa.

Hay dos únicas opciones: La riera de Tiana y la riera de Alella.

He optado por la de Alella, así que me he ido hasta la población vecina, dando un rodeo de la hostia, para tomar la oscura y desolada riera que me llevaría por fin a mi hogar.

Veinte minutos después de la hora habitual he podido cruzar mi puerta, no sin un dolor de cabeza agudo (que todavía tengo) y la sensación de haber sufrido una rabieta del destino.

Pero entonces pienso, no es para tanto... piensa en los que iban dentro del micro-coche.

Y es que ese era el tema. Un micro-coche (de estos que tienen un motor de 49cc y pueden ser conducidos por menores de 14 añitos) había volcado él solito.
Supongo que la cosa iría así:

- Oye, -dice el adolescente num1- esto jamba mucho o qué?
- ¿Qué si jamba? -repite el adolescente num2, aka "neneconductor"- Buah tío, esto corre que te cagas.
- ¿Pero no tienen tope a los 50? -interroga adolescente num1.
- Que va, eso es al principio -alardea el neneconductor-, luego el mecánico como es colega pues le quita los topes y corre más.
- Como mola, no?
- ¿Quieres verlo? -pregunta neneconductor dando por hecho un sí.
- Venga va. -se atreve adolescente num1.
...

El resto podemos imaginarlo... "Brum Brum"... el coche se le va porque no tiene estabilidad (aunque sea una recta que te cagas), intenta corregir pero se le va aún más y ZAS! el coche vuelca.

Y por unos adolescentes idiotas he tenido que llegar más tarde a casa... bueno, son cosas que pasan supongo. Por suerte al final he llegado. Ahora me tomaré una pastillita, cenaré tortilla de patatas y ale... a dormir ^^
Comentarios (0)  Autor Asturel

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