viernes, 05 de octubre de 2007
Hace cinco escasos minutos estaba pensando en la salida de este domingo, que vamos de picnic a Can Sala. Haciéndolo, me ha venido a la cabeza la duda sobre si debería llevarme la nintendo DS o no, si sería correcto y de con qué otras cosas iba a ocupar el tiempo.
Inevitablemente he recordado la última vez que fuimos. En aquella ocasión sí que me la llevé. Estuve jugando mucho rato al Final Fantasy III, simplemente subiendo niveles de trabajo para hacer mejores a mis personajes.
Este recuerdo me ha llevado a muchos años atrás, en la época en la que jugué al juego de ordenador Diablo II, a la cantidad de horas seguidas que dediqué en llevar a mi personaje (una hechicera) hasta el nivel 27.

Dicha cadena de pensamientos me ha devuelto a la reflexión sobre la pérdida de tiempo. ¿Realmente es perder el tiempo? Son muchas las horas que he dedicado a esta clase de cosas… videojuegos, juegos online… recordemos el caso de Ogame… largas horas perdidas, obsesionado con el juego, entrando en foros, participando en grupos (alianzas), vigilando y preocupándome por mis recursos en el juego… ¿y qué me queda? Un vago recuerdo, la humilde experiencia de haber participado en eso…

A eso es a lo que voy, esa clase de juegos… esa clase de pasatiempos realmente no me han dejado ninguna experiencia concreta, ningún recuerdo merecedor de ser recordado. Es innegable que son divertidos, que en el momento son odiosamente entretenidos pero… ¿a qué precio? ¿Terminar el día y darte cuenta de que no has hecho nada de provecho? Te lo has pasado bien, sí, pero no has aprendido nada relevante, nada que no hubieses podido aprender en muchísimo tiempo menos con una película o con un libro, o con salir a la calle.

Desde entonces no juego a ningún juego con demasiada historia, utilizo la consola solamente para pasar el rato, para divertirme puntualmente.

Me acaba de venir a la memoria casos como Metal Gear Solid, Silent Hill, Resident Evil… esos juegos son distintos, tienen una gran historia y creo que realmente vale la pena invertir tiempo en jugar a ellos, porque al final no dejan de ser como una película interactiva de la que te llevas una gran historia y la experiencia de haber participado.

Todo esto me lleva al mismo punto: tengo ganas de jugar a rol… necesito empuñar una linterna en un túnel oscuro y húmedo. Necesito coger una pistola aún a sabiendas de que no podrá salvarme la vida… quiero oír como una voz se transforma en imágenes y sensaciones en mi cabeza. Quiero… Vivir una aventura.


Comentarios (2)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios
Autor GORRE
martes, 09 de octubre de 2007 | 14:54
Completamente deacuerdo

(en lo de jugar a rol)

libre los domingos por la tarde-noche
Autor matias
miércoles, 07 de noviembre de 2007 | 20:26
la foto es exelente al igual que todo lo que esta relaciondo con recident evil y capcom.soy el fan nro.1 en uruguay por fabor sigan haciendo juegos