martes, 09 de enero de 2007
Frente al primer espejo
Frente al segundo espejo

-Hola.
-Hola.
-Ya han pasado casi dos meses, quedan a penas diez días para ello.
-Bueno, ¿y qué tal?
-Pues ahora soy feliz.
-¿De verdad?
-Sí, y además estoy seguro de que aún puedo serlo más, de que puedo llegar a unas cotas de felicidad que no conozco todavía.
-Eso está muy bien, ¿crees que se debe a lo que tú y yo hablamos?
-¿A lo del hombre corriente?
-Exacto.
-Yo creo que ha ayudado, no quiero decir que haya sido decisivo ni mucho menos imprescindible pero... no sé, ya sabes que la falta de humanidad no es muy bien tolerada por nuestros coetáneos.
-Sí, lamentablemente lo se tan bien como tú.
-...
-Bueno, ¿y ahora qué? ¿Te desharás de la apariencia del hombre corriente?
-No, supongo que ya es algo que me acompañará siempre, pero sin duda intentaré que las personas que me importan me vean sin esa apariencia, tan poco a poco como sea necesario...
-Sí, no queremos que nadie sufra un shock...
-Ya te digo, recuerda las historias de Lovecraft: la verdad es en ocasiones algo tan inconcebible y horrible que puede hacer enloquecer a las personas.
-Sí, es bastante ilustrativo, aunque en tu caso un poco exagerado.
-Ya, era para poner una idea de referencia, y para citar a Lovecraft ya de paso.
-Claro, está muy bien. En fin, te deseo mucha suerte de aquí en adelante.
-Gracias.
-Ya sabes, acércate al espejo si me necesitas, acudiré sin reservas.
-Cuídate.
-Hazlo tú por mí.
Comentarios (0)  Autor Asturel

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