domingo, 07 de enero de 2007
Me siento incapaz de escribir como antes, ni siquiera teniendo un modelo de inspiración como tú. Siento que mis palabras se han apostado en algún rincón de mi cabeza, emperradas en dar guerra, en resistir mi asalto que quiere hacerlas salir.

Temo que seré incapaz de llegar a la belleza estética que antes era capaz de crear, a las emociones que antes sabía transmitir, quizá porque todos mis sentidos los acaparas tú. No se cómo pero has conseguido instalarte en mi corazón, y no me ha costado nada prepararte rápidamente el mejor de los dormitorios de los que puedo disponer, las más caras y delicadas telas para que lo decoren, los más dulces y olorosos perfumes para que te adormezcan tímidamente, la música más suave que es capaz de fundirse con el ambiente, y decenas de velas de cera de abeja para que iluminen tenuemente la estancia, haciendo que no sepas si estás en un sueño o en el más onírico de los lugares que pueda existir en esta tierra.

Tu nombre ya es para mí como el suave tintineo de una campanilla agitada por el viento fresco del verano, que me evoca un bienestar que creía olvidado, que me hace sentir una paz y una felicidad que temía que no sería capaz de volver a encontrar.

Y lo mejor de todo es lo que todavía ese nombre me ha de evocar, la cantidad de experiencias que ha de ir aglutinando con el paso del tiempo, hasta volverse quizá un mullido colchón de livianas plumas que me suma en el más profundo y agradable de los sueños. Miro al horizonte lleno de ilusión y esperanza, pensando en todo lo que nos espera, en que nuestro viaje tiene aún miles de detalles que recoger, en que al fin he encontrado a una persona por la que vale la pena darse a conocer y la que se merece que le de todo cuanto puedo dar.

Finalmente siento que he podido recuperar esas palabras ya perdidas, que creo que han vuelto a hacer sentir emociones. Gracias amor, dulce amor, por inspirarme aún cuando creía que no podía ser inspirado. Te quiero.
Comentarios (2)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios
Autor Lector
domingo, 07 de enero de 2007 | 21:15
Simplemente un "te quiero" que lo llena todo... :)

Te quiero cariño, y espero poderte querer incluso más :*

Gracias por lo que me has hecho sentir, era precioso :)
Autor Sassenach
miércoles, 10 de enero de 2007 | 23:23
¡¡Oooooh!!Me encanta el texto, pero lo que más ilusión me hace y realmente es precioso es saber que estás enamorado, las maravillosas sensaciones y experiencias que te esperan...¡haays!!(suspiro)Me siento feliz de saber que un amigo al que aprecio mucho(que lo sabes tú)va a vivir lo mismo que yo, como afortunada, vivo cada día junto a mi Diablillo!!Simplemente es genial!!Enhorabuena!!Atesora en tu corazón todos aquellos momentos que no te cansaras de recordar!!

Un besazo!!