jueves, 30 de noviembre de 2006
Ya casi ha terminado la semana, mañana por fin es viernes... Se me pasan los días volando. Supongo que eso siempre es malo, aunque quizá significa que no me aburro o que no estoy especialmente estresado.

Acabo de ver la película "El perfume". Primero he hecho unos asuntos de la universidad, lo más rápido que he sabido Muchas risas, terminar un trabajo y una evaluación y enviarlo todo a la profesora. A los pocos minutos ya estaba listo para la peli, así que me he hecho un té rojo, me he puesto los cascos, he pasado la imagen del ordena a la tele y... cine en casa sabroso.

La película me ha gustado, la verdad es que está muy lograda. Es verdad que deja algunas cosas del libro fuera, pero... eso es lo más normal del mundo. El personaje principal no es tan desagradable como en el libro, y quizá eso hace que uno sienta un mínimo de lástima o compasión por él, quizá incluso que se le comprenda... Al leer el libro mi impresión fue lo contrario, lo desdeñaba... a ese hombrecillo deforme tanto por fuera como por dentro, un auténtico monstruo. Sí, la impresión que me fui formando a lo largo que leía la novela es la de que ese engendro era un psicópata, uno de libro además... Un ser aberrante que no siente nada por el resto de seres humanos, lo único que busca es cumplir su deseo... en fin, eso es algo que la película no consigue transmitir, no lo deshumaniza lo suficiente.

Aún así la peli es entretenida, pero, como suele pasar, para quién haya leído el libro (y más para mí, que lo terminé el lunes, después de haberlo empezado el domingo) le sabrá a poco, como a algo diluido, una desvirtuada reproducción del original.

Bueno, yo voy a seguir a lo mío. A ver si me pongo a escribir alguna de las dos historias... quizá de la de Acrias debería hacer otra parte.
Comentarios (0)  Autor asturel  | Enviar
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