Viernes, 29 de septiembre de 2006
- No, no, no... ?Has vuelto a hacerlo mal! ?dijo la voz- Creo que como no te esfuerces un poco m?s nunca lo conseguir?s.
- En serio Patrick, no se qu? es lo que hago mal.
Joseph se hab?a sentado sobre un gran arc?n de madera y cuero y ten?a una mano a cada lado de la cabeza, con los ojos apretados con fuerza.
- No s? ?volvi? a lloriquear-, quiz? es que no me acostumbro a esto. Ni siquiera se por qu? sigo aqu?.
Patrick lo miraba con cierto desprecio. Se acerc? hasta donde ?l estaba y lo inst? a que mirara por la ventana. El muchacho se puso en pie y se acerc? hasta la misma, asom?ndose. Pod?a ver el jard?n de su casa, una extensi?n bastante considerable hasta llegar a la verja de la entrada, antes cubierta de verde y brillante c?sped y ahora devorada por el deterioro y las malas hierbas. El chico se gir? de nuevo hacia su mentor.
- Por alg?n motivo que yo desconozco ?explic? Patrick-, todav?a est?s anclado a esta casa. Las teor?as cl?sicas nos dicen que debe haber alg?n asunto sin acabar... que seguramente hay algo de lo que no pudiste ocuparte y que ahora te retiene. No creo que tu ?nica ancla sea esta casa, aunque s? parece ser la m?s importante.
- ?Qu? debo hacer?
- Ya te lo he dicho muchas veces.
- S?, debo encontrar a alguien que me ayude, a alguna persona dispuesta a investigar el misterio y desentra?ar sus secretos. Pero ya lo he intentado y no lo consigo. Cualquier familia o persona que decide instalarse aqu? huye a los pocos d?as sin intentar entender qu? ocurre.
- ?Y de veras que no tienes ni la m?s m?nima idea de por qu? ocurre eso?
Joseph camin? de un lado a otro del desv?n, pensativo.
- Me he limitado a hacer lo que tu me hab?as dicho: tratar de llamar su atenci?n.
- ?Llamar su atenci?n? ?interrog? el hombre, acerc?ndose al muchacho.
- S?, eso es.
- ?Llamar su atenci?n? ?volvi? a preguntar, claramente enojado, tan cerca que hizo retroceder al chico- ?Acaso para ti ?llamar la atenci?n? es hacer rezumar sangre de las paredes, los enchufes y los grifos, matar a los animales dom?sticos de la familia, asustarlos con amenazas de muerte y alaridos de ultratumba?
El chico no sab?a que decir, ni como excusarse, para ?l su comportamiento hab?a sido normal. Dio unos pasos y fue a sentarse a una mecedora que hab?a cerca.
- Entonces... ?dijo en voz baja- ?c?mo debo hacerlo?
Patrick suspir? de manera condescendiente, se acerc? hasta Joseph y se sent? sobre el arc?n.
- Bien, el problema, a mi modo de ver, es que has hecho unas manifestaciones demasiado bestias. Uno no puede aterrar a la gente y luego esperar que le ayuden. Debes picar su curiosidad, inquietarlos, no asustarlos.
- ?Y eso c?mo lo hago?
- Haz ruido a una hora particular desde un lugar determinado de la casa al que quieras que acudan. Abre los grifos para que salga agua, y s?lo agua, de ellos. Det?n los relojes... En resumen, cosas que puedan pasar por casuales o por despistes pero que denoten que est? ocurriendo algo paranormal.
- ?Y eso de qu? servir?? Podr?a ser que no se dieran cuenta o que no hicieran nada.
- Te aseguro que lo m?s normal es que se pongan en contacto con alg?n m?dium o algo por el estilo. Si tienes suerte no ser? un estafador y podr? comunicarse contigo. Si no... pues bueno, ya sabes como echarlo.
Ambos se rieron sonoramente por el comentario y el chico le gui?? un ojo. La verdad es que era una suerte para ?l contar con la ayuda de Patrick. No sab?a su historia, ni como hab?a muerto, ni qu? lo ataba a la tierra, ni por qu? trataba de ense?arle. ?ste reaccionaba a cualquier pregunta con malas palabras, o con evasivas y finalmente Joseph se hab?a cansado de preguntar. De cualquier modo ?l deb?a solucionar sus problemas para poder dejar de ser un fantasma y morir de una vez como Dios mandaba.



?Posible comienzo de historia? Mmm... quiz?. No s?, tengo algunas ideas en mente... pero todav?a hay que modelarlas.
Comentarios (1)  Autor Asturel

Comentarios
Autor GORRE
Viernes, 25 de julio de 2008 | 14:09
yo me apunto a jugarla.