Domingo, 17 de septiembre de 2006
El silencio lo inundaba todo. Marty not? un escalofr?o al ser plenamente consciente de la situaci?n en la que se hallaba. El aire ten?a cierto tufo a humedad, a la ya mentada tierra de cementerio reci?n removida; aunque el olor era notablemente m?s tenue que el que hab?a en el exterior de la casa. No se o?a nada m?s salvo el tosco tic tac de un reloj de p?ndulo situado en lo alto de las escaleras, donde ?sta se divid?a en dos direcciones. Sin m?s demora subi? hasta ese punto, algunos pelda?os cruj?an bajo sus pies formando un intermitente y arr?tmico son, como un insistente ara?o sobre madera que le estaba empezando a poner nervioso. Al llegar frente al reloj se dio media vuelta y observ? los dos tramos de escalera, uno a izquierda y otro a la derecha. Lo m?s l?gico es que cada escalera condujera a un ala de la mansi?n. Las palabras de Hellen hab?an sido: ?cuando subas por las escaleras habr? dos largos pasillos?. S?, f?cil, dos pasillos... pero no dijo nada en ning?n momento de dos tramos de escaleras. ?A qu? ala de la mansi?n se estaba refiriendo? ?A la derecha o a la izquierda? De pronto, tras de s?, el reloj comenz? a dar campanadas y ?l peg? un brinco cuchillo en mano. Apenas unos instantes despu?s se dio cuenta de qu? se trataba y baj? la guardia, eran las doce en punto.
- La hora bruja ?pens?-. Est? bien, Marty, tranquil?zate, s?lo ha sido el reloj, todo va bien.
En ese momento se qued? mirando su propio reflejo en el cristal del reloj mientras hablaba, la hoja del cuchillo reluc?a con la mortecina luz de las l?mparas que hab?a sobre su cabeza.
- ?Claro! Qu? est?pido soy ?exclam? antes de cerrar los ojos y concentrarse-. ?Hellen? ?Hellen, me oyes?
No hubo respuesta. Qui?n sabe, quiz? la cosa no funcionaba estando tan lejos o quiz? ten?a poca pr?ctica todav?a, pens? el chico. Volvi? a encararse hacia las escaleras tratando de decidir cu?l tomar?a. Cuando de pronto algo retumb? en su cabeza.
- Marty, ?qu? ocurre? ?pregunt? una voz, muy parecida a la de Hellen s?lo que notablemente m?s met?lica.
Marty se alegr? de que aquello definitivamente s? funcionase, as? que volvi? a cerrar los ojos y se concentr?.
- Estoy en el hall y...
- ??Todav?a!? ?exclam? la chica.
- S?, ver?s es que al subir la escalera hay dos tramos diferentes que van a las distintas alas de la mansi?n. ?Por cual tengo que ir?
- Hostia, es verdad, perdona, debes tomar el ala izquierda de la casa.
- Vale gracias. ?Qu? tal va todo?
- No es momento de charlar, date prisa.
Marty abri? los ojos y tom? la escalera de su izquierda mientras se dec?a a s? mismo:
- Eso es, el ala izquierda de la casa.
Las escaleras conduc?an a una balconada interior que daban al propio hall y al final de la misma hab?a otra gran puerta que no dud? en abrir con sumo sigilo. No se ve?a nada, las luces estaban apagas y la ?nica claridad que entraba era la del umbral que daba a la balconada. Marty encendi? su linterna, cuyo haz de luz iluminaba unos diez metros y hac?a visible su alrededor a una distancia de un metro y medio m?s o menos. Cerr? la puerta tras de s? y dio un barrido con la linterna para observar atentamente todo el pasillo. Hab?a algunas puertas a lo largo del mismo, pero la que hab?a inmediatamente a su izquierda era notablemente m?s grande. Detr?s de ?sta encontr? unas escaleras que conduc?an al piso de arriba. Comenz? a subirla con el molesto s?quito de crujidos en los escalones que la formaban, no se par? a mirar el siguiente piso, continu? subiendo hasta llegar al tercero. Marty respir? aliviado cuando comprob? que tal y como hab?a dicho Hellen a derecha e izquierda se extend?a un pasillo. Fue hacia la izquierda, alumbrando a su paso. Todo lo que alcanzaba a ver era un hilera de puertas a cada lado. No se aventur? a inspeccionar ninguna, continu? su camino hasta llegar al final del pasillo, d?nde hab?a una puerta. El chico hizo girar el pomo y la puerta se abri? lentamente con un sonoro chirrido que le puso la piel de gallina por miedo a que alguien o algo pudiera o?rlo. Examin? atentamente la habitaci?n moviendo de un lado para otro la linterna. Hab?a estantes llenos de cajas, cantidad de ellos, pero ning?n escritorio y ninguna estanter?a con libros. Hab?a girado a la izquierda, se recordaba a s? mismo, no pod?a ser... En cualquier caso comprobar?a el final del pasillo de la derecha. Retrocedi? sus pasos tan r?pidamente como pudo sin hacer excesivo ruido. Lleg? hasta el descansillo de la escalera y sigui? caminado por la parte derecha del pasillo. La imagen se repiti?, una larga hilera de puertas a cada lado hasta llegar al final donde hab?a otra puerta. Marty gir? el pomo con cuidado y empujo la puerta con delicadeza, que esta vez no chirri?, alumbr? al interior y dio un barrido. En el interior pudo ver cantidad de cosas cubiertas con s?banas blancas, algunas bajas y cuadradas, otras altas y delgadas, como personas. Se le hel? la sangre al pensar en lo que pod?a haber debajo de aquellas s?banas y por su cabeza comenzaron a circular toda clase de im?genes que hab?a visto en pel?culas de terror. Retrocedi? temeroso y cerr? la puerta silenciosamente.
- Mierda ?pens?-. Hellen se tiene que haber equivocado, aqu? no hay nada y este es el tercer piso ?cerr? los ojos y se concentr?-. ?Oye Hellen, te has equivocado!
No hubo respuesta, Marty espero un minuto a ver si ocurr?a como antes... segu?a sin haber respuesta y comenz? a impacientarse.
- ?Hellen? ?Hellen? ?repet?a nervioso- ?Puedes o?rme? Creo que te has equivocado, aqu? no hay nada... ?Me oyes? ?Joder!
Abri? los ojos y mir? a su alrededor, de pronto fue plenamente consciente de lo solo que estaba y de lo oscuro que estaba todo.
- Mierda, esto no puede estar pasando... ?Le habr? pasado algo? ?pens?- Si no ya habr?a contestado... lo de la mente no falla, seguro que le ha pasado algo...
Marty se repet?a a s? mismo todas estas cosas que cada vez le hac?an ponerse m?s nervioso. De pronto la luz de la linterna parpadeo un par de vez como haciendo amago de apagarse, su intensidad descendi? notablemente.
- Ni se te ocurra maldita puta ?dijo en voz baja a la vez que le daba un par de golpes.
La linterna volvi? a recuperar su potencia y el muchacho respir? aliviado. Pero un repentino sonido seco y aparatoso le asust?; hab?a sonado al otro lado de la puerta, en la habitaci?n de las s?banas. Quiz? la ventana estaba abierta y el viento hab?a tirado algo, pens?. Aunque realmente no recordaba haber notado ni pizca de aire al abrir la puerta. Acto seguido comenz? a o?rse un extra?o sonido, como de algo arrastr?ndose, muy cerca, justo al otro lado de la puerta. Marty palideci? y sin dudarlo decidi? que ya no pintaba nada ah?, agarr? con fuerza la linterna y se marcho hacia las escaleras r?pidamente. Bajo un piso y accedi? a la balconada interior para despu?s descender las escaleras hasta el hall. Camin? hacia su izquierda y cruz? la puerta por la que Hellen se hab?a marchado hac?a tan s?lo algunos minutos.
Encontr? otro largo pasillo con m?ltiples puertas, como en el piso superior. Y al igual que ?ste, a su izquierda hab?a una ligeramente m?s grande, tras la cual hab?a unas escaleras que descend?an. Un aire helado proven?a de su interior, y el olor a tierra era m?s intenso. Marty trag? saliva y comenz? a descender. Los pelda?os estaban encajados y ennegrecidos por la humedad por lo que no soltaban sonido alguno, alguno incluso era algo resbaladizo por el limo que hab?a en ?l, como si all? abajo, en las profundidades de la casa, no hubiese suelo sino barro y lodo. No sab?a si todo eso hab?a comenzado a hacer mella en su mente, pero la verdad es que le pareci? como si hubiera estado descendido durante demasiado rato, m?s de lo normal para bajar un piso. Finalmente vislumbr? el final de la escalera, un marco hecho en la roca viva, sin puerta alguna. Daba a un pasillo, si a ese t?nel, a esa galer?a excavada en la roca se le pod?a denominar pasillo. Se extend?a a ambos lados de la escalera y Marty decidi? aventurarse al lado izquierdo. El suelo, como bien hab?a sospechado, estaba compuesto de lodo y barro y en ?l sus bambas se hund?an ligeramente concedi?ndole un caminar algo torpe. Alumbr? al final del t?nel, pero la linterna no alcanzaba a alumbrarlo. Pas? junto a una obertura en la roca, a su derecha, tapada con algas que pend?an del techo, saliendo de entre la roca, como si de una cortinilla se tratase. Sigui? caminado y vio otra de esas oberturas ahora a su izquierda, prosigui? caminando hasta contabilizar un par a cada lado. Al final del t?nel s?lo hab?a roca, no hab?a m?s camino. Sin embargo en el suelo hab?a un gran agujero, de un metro y medio de di?metro aproximadamente. Marty se asom? con sumo cuidado y vio que en el fondo, a unos dos metros, hab?a agua. No hab?a duda, si ca?a ah? ya no podr?a salir. Dio media vuelta y volvi? sobre sus pasos, por el camino se acerc? a una de las oberturas y muy lentamente acerc? la mano hasta las algas. Meti? la mano entre ellas y las apart? despacio, ten?an un tacto h?medo, viscoso, como de gelatina demasiado r?gida y no pudo reprimir una silenciosa mueca de asco. Cruz? el umbral y entr? dentro. Era una peque?a sala excavada en la roca con otro de esos grandes agujeros en el suelo, cuyo fondo nuevamente conten?a agua. Marty se horroriz? al pensar que Hellen quiz? hab?a ca?do en uno de esos agujeros, quiz? hab?a tratado de mantenerse a flote hasta que sus fuerzas la abandonaron, o peor, quiz? hab?a tratado de encontrar una salida buceando y se hab?a encontrado perdida y sin aire en las interminables galer?as que deb?an conformar aquellos t?neles de all? abajo, hundi?ndose y ahog?ndose sin remedio.
- ?Hellen? ?Puedes o?rme? ?volvi? a preguntar mentalmente sin hallar respuesta.
Volvi? hasta las escaleras y camin? por la galer?a de la derecha. Volvi? a ver las oberturas en la roca, con cortinas de algas, un total de dos, y lleg? al final del t?nel, que terminaba en roca maciza. A su derecha hab?a una obertura sin cortina. Se meti? en ella y a uno metros vio unas escaleras de piedra que sub?an tres o cuatro pelda?os, hasta situarse a un metro sobre donde se encontraba ahora. Los subi? y frente a ?l hab?a un pasillo, esta vez con suelo de baldosa, con un par de puertas a cada lado y una puerta al fondo. Abri? la primera puerta que hab?a a su derecha y entr? alumbrando con la linterna. Marty ahogo un chillido en su garganta y retrocedi? hasta darse con la puerta al ver tan dantesco espect?culo. En la habitaci?n hab?a una mesa de madera con cadenas ancladas a ella, cubierta de sangre reseca. Bajo la mesa hab?a una especie de canalones tallados en el suelo por los que deb?a discurrir la sangre cuando ?sta ca?a de la mesa hasta ellos para perderse despu?s por una rejilla situada al final de los mismos. Adem?s, junto a esta mesa hab?a otra m?s peque?a repleta de instrumentos afilados de diversa naturaleza y prop?sito. La sala ol?a muy mal, Marty comenz? a tener arcadas y sali? de la habitaci?n dando tumbos. Al recuperarse de la horrible impresi?n asom? la cabeza a las otras tres habitaciones que hab?a a los lados del pasillo, algo fugaz, para no darse tiempo a marearse. Se corrobor? lo que ?l tem?a... las otras tres habitaciones eran id?nticas: salas de tortura, o lo que es peor, de preparaci?n ritual de los cuerpos o vete t? a saber qu?. Se acerc? a la puerta del fondo, m?s grande, la abri? con cuidado e ilumin? su interior.
- ?Hellen! ?chill? Marty al verla tirada en el suelo. Corri? hasta ella y se sent? en el suelo, cogi?ndola en sus brazos- ?Qu? te ha pasado? Despierta. Hellen, ?despierta! ?Vamos! ?dijo al tiempo que daba ligeras palmaditas en el rostro de la chica.
La chica ten?a un golpe en la cabeza, una peque?a herida de la que hab?a brotado sangre y ahora estaba algo reseca. Hellen comenz? a recuperar el sentido.
- Mmm... ?Marty? ?dijo ella, que lo ve?a todo borroso- ?eres t??
- S?, amor m?o, estoy aqu?. Me has dado un susto de muerte, trat? de hablar contigo mentalmente y no contestabas as? que baj? a buscarte.
- Ay?dame a levantare ?pidi? mientras trataba de asirse al chico cuando comenz? a ver mejor.
Marty la ayud? a ponerse en pie y le sirvi? de apoyo para mantener el equilibrio. Salvo por el golpe en la cabeza, parec?a estar en perfecto estado, su linterna estaba tirada en el suelo.
- ?Qu? ha pasado? ?pregunt? el chico.
- Hab?a bajado aqu? a buscar ese libro ?aclar? se?alando a una mesa que hab?a cerca- y al ir a cogerlo me sobrevino una visi?n extra?a perd? el equilibrio y ca? golpe?ndome en la cabeza, supongo que perd? el conocimiento.
Marty mir? la mesa que hab?a a poco pasos de ellos, estaba repleta de papales y sobre ellos hab?a un grueso tomo de tapas marrones. Se acerc? hasta ?l y alarg? el brazo para cogerlo.
- ?Para! ?chill? Hellen- No lo hagas, ?es que no me has o?do? No toques ese libro.
- ?Pero como vamos a cogerlo si no?
- Envu?lvelo en tu capa antes de cogerlo.
Marty se quit? la capa y la arroj? sobre el libro, despu?s comenz? a envolverlo en ella. Lo tom? en sus manos y se sorprendi? de lo mucho que pesaba.
- ?Qu? es? ?quiso saber el muchacho.
- Es un libro muy importante. Y t?, ?has conseguido ya lo tuyo?
- Por eso trat? de contactar contigo, te equivocaste al decirme que tomar? el ala izquierda, all? no hab?a nada.
- Eso es imposible, no me equivoqu?, conozco bien esta mansi?n.
- Pues yo no creo lo mismo, tom? las escaleras de la izquierda tal y como tu me dijis... ?el chico se detuvo pensativo. De pronto arque? las cejas con cara de sorprendido y exclam?- ?Mierda! Claro, joder, tom? la escalera izquierda desde el descansillo del reloj, encarado a las mismas, es decir, fui al ala derecha de la casa. C?mo puedo ser tan est?pido.
- Bueno, no te castigues, todav?a hay tiempo, r?pido, salgamos de aqu?.
Una vez Marty se asegur? que Hellen ya pod?a caminar recogieron su linterna y salieron al pasillo, lo atravesaron hasta salir al pasadizo excavado en la roca y prosiguieron hasta las escaleras. Al llegar a ellas Hellen se las qued? mirando extra?ada mientras Marty ya comenzaba a subir.
- Espera ?dijo, haciendo detener al chico-. F?jate en estas huellas, est?n subiendo las escaleras.
En efecto, unas huellas palm?pedas hab?an dejado un rastro de lodo en los escalones. Marty se gir? y examin? los escalones.
- ?Qu? demonios es esto? ?De qu? son estas huellas? ?pregunt? nervioso el chico.
- No lo s? ?contest? ella-. Pero no hay duda de que no son humanas y de que han subido al interior de la casa.
Hellen levant? la linterna e inst? al chico para que siguiera subiendo por la escalera.



Continuar?...

Hay Marty... que gamb?n eres... mira que equivocarte con lo de "derecha/izquierda"... pero bueno, te lo perdono por los nervios de estar solo. Pero igualmente, ?ahora qu?? Que demonios es eso que ha subido a la casa? M?s os vale no cruzaros con ?l, ella, o lo que s?lo Dios (es decir yo) sabe lo que es. Bueno, espero que haya gustado, pr?ximamente la continuaci?n; que ?ltimamente estoy que no paro Muchas risas
Comentarios (1)  Autor Asturel

Comentarios
Autor Sassenach
Domingo, 17 de septiembre de 2006 | 22:18
?Trasnochando eeeh!!??As? me gusta, para tener cuanto antes la historia, ya que nos dejas SIEMPRE en un momento culminante!!Porque creo que me has dejado m?s intrigada ahora que antes de leer la parte 9!!

Por cierto, me encanta cuando Marty baja al s?tano, es muy muy interesante, te mantiene en tensi?n hasta que la encuentra. Est? genial!!

Por cierto, las salas de tortura me recuerdan a Hostel, jejejeje.

Espero leer la parte 10 pronto, Gran Dios Vampiro!! :P