lunes, 11 de septiembre de 2006
Hellen abrió la puerta del piso y Marty se le adelantó cruzándola, corriendo hasta el sofá. Se dejó caer de manera pesada sobre el él, boca abajo, y soltó un fuerte soplido de alivio.
- Menos mal que ya estamos aquí, en la seguridad del hogar –y diciendo esto, el muchacho, se giro y se quedó mirando al techo mientras pensaba en sus cosas.
- No te quedes ahí estirado, tenemos muchas cosas que hacer. ¿No querías que te enseñara algún truco?
Marty se incorporó rápido como un rayo y exclamó afirmativamente con un rotundo sí.
- Bien, pues siéntate en la mesa mientras yo voy a buscar un libro a la habitación.
El chico le hizo caso y se levantó, se estirajó un poco como si hiciera horas que dormía y caminó hasta la mesa para sentarse. Mientras, Hellen fue a la habitación que tenía el extraño símbolo en su dintel y se situó frente a la larga estantería que contenía numerosos volúmenes antiguos.
- Bien... –se dijo para sí misma- en que libro estaba... –repasó con la vista los diversos títulos que tenía frente a sí para ver si alguno le sonaba. De pronto, se detuvo en uno- Ya recuerdo, es este.
Cogió el libro y salió de la habitación. Marty estaba sentado en la mesa, mirando hacia la puerta por la que ella acababa de salir. Ello se hizo cargo y sonriendo levantó el libro para indicarle que ya lo tenía. Fue hacia la mesa y se sentó a su lado.
- Bien, en este libro hay un hechizo realmente útil llamado “lazo mental” –dijo al tiempo que abría el libro por una página concreta y lo ponía de manera que él lo pudiera leer con comodidad-. Su función es simple, crea un puente entre la mente de dos personas haciendo que estas se puedan comunicar telepáticamente aunque estén a distancia.
- Joder, que guay.
- Sí, así podremos estar en contacto permanente aunque nos separemos dentro de la casa.
A Marty no le había gustado esa última frase... ¿separarse dentro de la casa? Esperaba que no hablara en serio, no se imaginaba totalmente solo en esa enorme mansión con vete tú a saber que cosas rondando por ahí. Se fijó en el aspecto del libro, estaba escrito en castellano, a mano; el papel estaba algo amarillo por el paso del tiempo y desprendía cierto olor ocre. La página estaba decorada con un bonito dibujo de dos personas sentadas en sillas, de espaldas, con una brillante aura que surgía de sus cabezas y se unía con un fino cordel.
- Es bonito –dijo Marty.
- Sí. Bueno, para realizar el hechizo tenemos que hacer un ritual.
- ¿En que consiste?
- Hemos de beber cierto preparado, juntar nuestras frentes y nuestras manos, y decir ese texto que sale ahí.
- Pues cuando quieras.
- Bien, pues ves a sentarte al sofá y ves memorizando el texto. Yo mientras iré a coger las cosas que necesitamos para hacer el brebaje.
Hellen cogió el libro y ambos fueron hacia el sofá, Marty se sentó y ella se fue a la cocina. Tardó algunos minutos en prepararlo. Al principio, el chico, no podía concentrarse pues no hacía más que prestar atención a los ruidos que hacía ella en la cocina; ruidos de botes de cristal, de ollas y de cucharas. Bajó la vista y miró el texto, no era muy extenso y además tenía rima, no le resultaría difícil recordarlo, así que se puso a ello.
- Bien, ya estoy –dijo Hellen desde la cocina. Salió al comedor y se dirigió a la habitación con un cáliz en la mano-. Sólo falta una cosa –aclaró por el camino. Y se metió en la habitación donde abrió el armario y cogió una hermosa daga con grabados. Una vez la tuvo, volvió al comedor.
- Estupendo –dijo sentándose-, ¿qué tal llevas ese texto?
- Ya está, creo que lo tengo.
- Perfecto, esto es lo que nos tenemos que beber –explicó alzando el cáliz.
Pero Marty estaba mirando otra cosa... miraba atentamente, y algo preocupado, la daga que Hellen tenía en su otra mano. Ella se dio cuenta enseguida del hecho y dejando el cáliz sobre la mesa se dispuso a tranquilizar a su joven pupilo.
- ¿Te gusta? Es una daga ceremonial del siglo XIV, la usaban las brujas es sus rituales. El material con el que se realizan es muy importante, todos estos objetos antiguos están cargados de poder y son un refuerzo a las capacidades del hechicero.
- Muy bonita –pensó Marty-, pero eso no hace que me tranquilice.
El muchacho seguía con cara de preocupación así que Hellen pasó a explicarle los detalles del ritual.
- Veamos, la daga es para hacernos un pequeño corte. El ingrediente que falta al brebaje es la sangre de las dos personas que se van a vincular.
- ¿Cuánta sangre necesitas?
- Con unas gotas bastará.
- Uf... que alivio, es que como eso es tan grande... pensaba que sería algo mucho peor. ¿No podrías haber usado un alfiler o algo así?
- Lo he explicado antes, los objetos que usamos cuentan.
- Ok, vamos allá.
Hellen cogió el brazo del muchacho a la altura de la muñeca y le hizo un corte en uno de los dedos. Marty soltó un quejido y ella sonrió.
- Ya está, tranquilo –dijo ella con voz suave mientras apretaba el dedo masajeándolo sobre el recipiente para que la sangre cayese dentro-. Ahora yo –y con total decisión repitió el procedimiento con su propia mano.
Una vez hubo acabado, tomó el cáliz con la mano y lo removió con un movimiento circular, se lo llevo a los labios y bebió algunos tragos.
- Tu turno –dijo pasándoselo a Marty.
El chico la miró a la cara mientras cogía el cáliz con las dos manos, ella estaba expectante, con los ojos brillantes y vivos, con una amplia y cálida sonrisa. Marty miró entonces el cáliz, un líquido oscuro, algo denso, con un ligero tono granate. Volvió a mirar a Hellen, cerró los ojos y apuró el contenido de la copa para después dejarla sobre la mesa de un golpe.
- ¡Argh! –exclamó con una mueca de asco- Que amargo estaba.
- Venga, ven aquí, dame tus manos, ahora hemos de decir el texto.
Y diciendo esto Hellen tomó las manos a Marty y pegó su frente contra la de él para después comenzar a recitar al mismo tiempo el viejo conjuro que quién sabe desde cuantos siglos atrás se venía practicando. Justo cuando terminaron la última palabra ambos notaron un leve pinchazo en la cabeza seguido de un ligero escozor en la frente.
- ¡Ay! –se quejó el chico- Que cosa más rara.
Hellen se frotó la frente y se recolocó en el sofá.
- Bueno, no siento nada, creo que no ha funcionado –dijo Marty mirando a Hellen.
- ¿De veras lo crees? –preguntó ella.
Marty se quedó de piedra, con los ojos abiertos como platos. Había oído perfectamente la pregunta de la chica, pero sus labios no se habían despegado, además, su voz había sonado algo extraña, como con cierta resonancia, algo parecido a cuando estás dentro de una cueva.
- ¿Sigues creyendo que no ha dado resultado? –volvió a preguntar la chica con el mismo método.
- ¿Cómo demonios lo haces? –preguntó él alterado y lleno de curiosidad.
- Sencillo, simplemente dime algo como cuando hablas contigo mismo, con lo que los científicos llaman “el habla subvocal”.
- Veamos... –Marty cerro los labios y se concentró- Seguro que no me sale, no creo que sea tan sencillo –la voz sonó en la cabeza de Hellen como si éste hubiera hablado.
- Oh, ya lo creo que te sale cariño mío, no tiene ninguna dificultad sólo hay que acostumbrarse.
- ¡Me ha salido! –gritó de alegría él a la vez que se levantaba del sofá. Volvió a mirar a Hellen y entonces se tiró contra ella abrazándola- Bien, ¿ahora qué toca?
- Pues te enseñaré el libro ese en el que sale el hechizo para entender todos los idiomas –dijo ella con el pensamiento-. Además, podrías ir practicando lo que acabas de aprender, es preciso que lo domines cuanto antes.
- Está bien –dijo sin abrir boca.
Hellen se levantó y lo cogió de la mano tirando de ella para que el chico la siguiese. Fueron a la habitación de los libros y ella tomó uno del estante. Era delgado, de tapas de cuero marrón roído por el paso del tiempo. Ni siquiera tenía título. Hellen lo abrió y pasó las hojas rápidamente, buscando el hechizo en cuestión.
- Sí, aquí está –dijo cogiendo el punto de tela que llevaba el libro y colocándolo en la página exacta-. Este es el libro, las siguiente diez páginas a partir del punto explican como se realiza el conjuro; el resto es bastante aburrido, explica la vida y obra del brujo que lo creó, no te lo aconsejo, hay muchísimas otras cosas interesantes que leer en mi biblioteca y una vez haya conseguido lo que el hechizo propone... todavía más.
- Gracias, empezaré a leerlo enseguida –dijo Marty cogiendo el libro de manos de Hellen.
- Puedes hacerlo mientras yo preparo la cena, cenaremos pronto, así tendremos más tiempo para preparar el plan y llegar pronto a la casa.
Ambos se fueron hacia el salón, donde Marty se sentó en el sofá a leer y Hellen continuó hacia la cocina, donde empezó a preparar la cena.


Continuará...

Bueno, así queda la cosa, Marty ha aprendido una herramienta muy importante que seguramente le hará mucho servicio en sus próximas andanzas... nuevamente no hay acción pero es que si pretendo escribir algo largo no voy a poner acción cada 1000 palabras. El próximo día: Allanamiento Muchas risas
Comentarios (2)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios
Autor Sassenach
lunes, 11 de septiembre de 2006 | 23:58
mmm..Estoy esperando impaciente la siguiente entrega!!
Aunque, personalmente, me gustaría saber más sobre la "secta" a la q van allanar. Porque lo que es Hellen, se la ve muy feliz de ser "bruja" o saber hechizos... Claro q a mí tb me gustaría, jejejejeje.
En fin, que está muy interesante!!

Besos Obesos!!
Autor Sofi
jueves, 14 de septiembre de 2006 | 19:50
Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!Historia Doom es la tercera vez q se me borra el comentario carajoooooooooo!!!!
Bueno, me trankilizo ommmmm ommmmmm.. ya ta ^____^
Wenno, en fin, decían q me encantaria saber un hechizo para penetrar en la mente de las personas y saber lo q estan pensando ^________^ q copado!!! Muchas risas
Che, Marty tiene casa?? Porq no se si se debe a lo lei muy presa del sueño, pero me cuesta seguir el transcurso del tiempo, es el segundo dia??

Hey, pasate por mi blog y leete el cuento censurado, q me lo censuraron para la revista porq es yaoi.
Rumi: ni tanto, ni tanto...
Pero bueno, ya ta, toy triste por eso, y enojada. Me acaban de pasar una cancion re linda en frances (un ange frappa ama porte, de Natascha Saint Pier) y estor re uhhhhhhh *_*
Rumi: re drogada, aclaro....XP
Adíoooooo!!! Sigue la historia y tira a la basura esa mugre de los arroces antes de que tu armario se llene de hormigas XDDDD