"El agua se ve afectado por las emociones, por eso ya que somos un 70% agua, y la Tierra es un 70% agua, podemos curar a nuestro planeta y a nosotros mismos expresando conscientemente amor y buenos deseos"
Estas son las palabras de Masuro Emoto, un investigador que advierte de que nuestros pensamientos y emociones afectan al agua y, por ende, a todo lo que la contiene. Ha hecho diversas investigaciones con agua y otras cosas, aplicándoles frases positivas a unas y negativas a otras, el resultado, al cabo de los días, se hacía patente: bajo el microscopio (tras congelar el agua) los cristales de las que habian recibido frases positivas eran proporcionados, hermosos; en cambio las que habian recibido frases negativas estaban deformadas y eran horrendas.
A este agua se le decía "gracias":
A esta otra se le decía "te odio, te mataré":
Tambien es célebre la experiencia de los dos botes de arroz, aplicando el mismo procedimiento. Dejaré que la imagen hable por sí sola:
Sorprendente ¿no? Pues yo me he propuesto realizar la misma prueba. Meteré arroz cocido en dos botes idénticos y a lo largo de diez días les aplicaré por separado frases agradables a uno y desagradables a otro. Procuraré hacer fotos a diario y ponerlo aquí para que todos lo podáis seguir. Espero que salga algo.
La hipótesis es:
Si las emociones de las personas afectan a las cosas que nos rodean, ambas aguas, expuestas a las mismas condiciones ambientales (de recipiente, temperatura, humedad, etc.) deberían presentar diferencias significativas después de diez días de exposición.
He pensado en exponerlas a mis emociones 5 minutos al día. Llevaré a uno de los botes a una habitación y lo someteré a insultos y frases de odio durante cinco minutos. Después descansaré un rato para calmarme y deshacerme de toda ira que pueda tener. Después dejaré ese bote en otra habitación y cogeré el otro para hablarle durante 5 mintuos con ternura y amor. Al acabar dejaré los dos botes en la misma habitación pero a cierta distancia.
Bueno, puede parecer pintoresco... pero es curiosidad, a ver que pasa al final