Viernes, 11 de agosto de 2006
Imagen

Rafa se incorpor? y con cierta dificultad y dolor se quit? el pu?al que ten?a clavado en el hombro.
- Por fin, pensaba que no saldr?a de ?sta.
Mientras, Javi, gracias al shock de haberle cortado la mano, estaba ya l?cido y totalmente consciente.
- Dios, mi mano, este cabr?n me ha jodido la mano.
- Tranquilo, ya te saldr? una nueva, no te preocupes.
- Qu? dices, ?en serio?
- Claro, no tienes por qu? preocuparte. Lamentablemente ?dijo mirando al cuerpo de Isaac, cuya cabeza estaba a unos pasos de ?l-, la cabeza s? que es algo que no vuelve a crecer...
- Mierda, pobrecillo.
- No, ahora descansa en paz. Vamos, tenemos que llevarnos a estos cabrones. M?telo en la bolsa, y sobretodo ten cuidado que no se le saque la estaca... o estaremos listos. Yo voy a buscar al de arriba.
- ?Ya has acabado con ?l?
- S?, todo ha sido muy f?cil, el pobre diablo ni se lo ha olido.
Pedro segu?a escondido tras el sill?n, cuidando su puesto por si alguien trataba de abandonar la casa. Entonces se oyeron unos pasos en la escalera, que comenzaban a descender. Pedro apret? su arma contra s?, nervioso, y apunt? hacia la escalera.
- Pedro ?dijo Rafa-, tranquilo, ya est? todo bien.
- ?S?? Oh, que bien.
- No tan bien... sube a buscar a Isaac, nos llevamos su cuerpo, las dos partes.
- ?Las dos partes? ?De qu? hablas? ?Qu? ha pasado?
- Isaac ha muerto, Pedro ?aclar? Javi-. No hemos podido hacer nada, ese tipo le cort? la cabeza.
- Mierda.
- S?, exacto, ves a por ?l y ll?valo a la furgoneta.
Pedro subi? a recoger el cuerpo de Isaac, el cual ten?a ya un aspecto muy cadav?rico, como si hiciera ya tiempo que estuviese muerto y presentaba un aspecto m?s anciano. Volvi? a bajar entonces.
- No entiendo ?dijo-, como es que tiene este aspecto, como si hiciera meses de su muerte y como si fuera m?s viejo.
- Cuando morimos ?contest? Rafa-, la muerte vuelve para cobrarse todo el tiempo que llev?bamos vivos. De esta manera su cuerpo ha envejecido todos esos a?os que lleva siendo vampiro en muy poco tiempo. Si le ocurriese lo mismo a un vampiro mucho m?s viejo su cuerpo no tardar?a en convertirse en polvo.
- Fascinante ?susurr? Javi.
- Ni hablar, es asqueroso ?replic? Pedro.
- Venga, vay?monos de aqu? ?propuso finalmente Rafa.
Los vampiros cargaron los tres cuerpos en la furgoneta, junto a todas las armas y al equipo y aceleraron perdi?ndose en la ya casi extinguida noche.
- ?Demonios! ?se quej? Javi- ya casi es hora de que amanezca, debe quedar menos de una hora.
- S?, debemos darnos prisa en llevar a estos tipos a la direcci?n. Despu?s no creo que os de tiempo a llegar a vuestros refugios, pod?is quedaros en el m?o, tengo habitaciones de sobra.
- Gracias ?agradeci? Pedro.
- S?, yo tambi?n accedo, es un caso de fuerza mayor.
Llegaron al poco a la direcci?n que Juan les hab?a dado y bajaron del coche. Se trataba de una peque?a nave industrial. Despu?s de coger a los dos proscritos se dirigieron a la gran puerta met?lica que cerraba el lugar. Rafa pic? entonces a la puerta con el pu?o.
- ?Qu? quieres?
- Traigo un paquete para su majestad, el Pr?ncipe.
Se oy? entonces un fuerte chirrido del cerrojo de la puerta al abrirse y ?sta cedi?. Detr?s de ella se vio a una masa de m?sculo de un metro noventa de alto que con voz grave dijo:
- Dejadlos ah? ?al tiempo que se?alaba sobre una mesa-.
Ellos lo hicieron y al poco ya estaban de camino al refugio de Rafa, d?nde todos pasaron el ardiente d?a.
A la noche siguiente los tres se dirigieron al El?seo. Al entrar se dirigieron al despacho de Juan, al cual entraron sin siquiera picar a la puerta. All? estaba ?l, sentado tras el escritorio, escribiendo algunos documentos. Al o?r el ruido de la puerta alz? la vista y tras verlos dijo:
- Ah, sois vosotros.
Los tres vampiros se sentaron el sof?.
- Me han informado de que hab?is cumplido con el trabajo a la perfecci?n, os felicito, vuestro Pr?ncipe est? muy orgulloso de vosotros.
- Pues mira t? que alegr?a... ?dijo Rafa de manera ir?nica.
- Ya s?, siento lo de vuestro compa?ero, es una tragedia. Pero debemos alegrarnos de que muriera sirviendo a una causa mayor. Estos dos vampiros que hab?is capturado habr?an causado graves problemas a la Mascarada de no haber sido por vuestra intervenci?n. Es por ello que el Pr?ncipe ha decidido concederos el privilegio de asistir, en valor de observadores, al c?nclave en el que se decidir? la suerte de estos dos vampiros que han quebrantado las Tradiciones de la Camarilla.
- Ser? un honor asistir ?dijo Javi-, me encantar? ver que es de estos bastardos que han acabado con la vida de mi compa?ero.
- Yo tambi?n me alegro de que se me conceda este privilegio ?a?adi? Pedro-, asistir? encantado a tal reuni?n.
- Pues yo paso ?dijo groseramente Rafa-. Yo ya he cumplido con mi misi?n y el resto son paparruchas de ?palacio?. As? que si ya est? todo... me voy.
- Tu siempre igual ?increp? Juan-, ?es que no piensas adaptarte nunca a esta nueva sociedad?
- ?Qui?n ha dicho que tengamos que subyugarnos a alguien?
- Ten cuidado, Rafa.
- S?, tranquilo, siempre cumplir? los designios de nuestro querido Pr?ncipe ?y al tiempo hizo una reverencia mof?ndose.
- Est? bien, haz lo que quieras. Pero no te alejes demasiado... puede que pronto vuelva a necesitar de tus servicios.
- Espero que no ?a?adi? ?l, tras lo cual se dirigi? a sus compa?eros dici?ndoles-. Bueno chicos, cuidaos mucho, y no confi?is en esta panda de vampiros interesados, son todos unos ego?stas. Espero volver a veros, cuidaos mucho.
Y al terminar estas palabras se dirigi? al exterior del edificio. Una vez fuera mir? al cielo y pens?:
- Bueno, es hora de dedicar un poco de este tiempo eterno del cual dispongo para m? mismo. ?Que le den a la Camarilla!
Y con estos pensamientos se dirigi? calle abajo, mientras la noche a?n era joven.

FIN

Bueno, aqu? termina la cosa... espero que haya gustado. Rafa, Javi y Pedro siguen vivos... quiz? alg?n d?a haga otra historia con alguno de estos personajes, qui?n sabe. Bueno, que vaya bien.
Comentarios (0)  Autor Asturel

Comentarios