lunes, 17 de julio de 2006
Se giró rápidamente y vio a Hellen en el umbral de la puerta, con los brazos cruzados y mirada enojada. Estaba desnuda y Marty se quedó como petrificado por la sorpresa, tanto de encontrarla ahí de pie y como Dios la había traído al mundo, como por el hecho de que le había cogido con las manos en la masa. No sabía que decir.

-Perdóname, no debería haberlo hecho pero es que me moría de curiosidad después de haber visto ese extraño símbolo en el marco de la puerta.
-Qué observador –dijo ella arqueando las cejas -. La verdad es que no deberías haber visto todo esto, al menos no por el momento.
-¿Qué? –preguntó el muchacho sorprendido -¿Qué quieres decir con eso?
Ella separó sus brazos y caminó hacía la estantería. Comenzó a pasar su mano por encima del lomo de los libros, mirándolos fijamente.
-Quiero decir que tarde o temprano te lo hubiera enseñado todo. ¿Recuerdas mi pregunta? –ella lo miró entonces y se acercó a él pasando una mano sobre su hombro hasta rodearle el cuello, con la otra mano le tomó de la cintura y se lo aproximó. –El mundo es más oscuro de lo que tú te crees, ahí fuera nos acechan secretos y horrores innombrables... pero uno puede sacar beneficio de todo ello, poder.

Marty se encontraba mareado, no entendía nada. Además, la fragancia a rosas de Hellen le tenía aturdido, sus pechos se aplastaban contra su torso desnudo y notaba un gran calor que lo estaba sofocando. Comenzó a palidecer.
-¿Qué ocurre, no te encuentras bien? –preguntó ella –tienes mal aspecto, ven, volvamos al salón.
Se apartó de él y le cogió la mano para llevarlo hasta el sofá. Le ayudó a estirarse, se sentó junto a él y comenzó a acariciarle la mejilla y la frente.
-Voy a vestirme, no te muevas de aquí. Enseguida vuelvo y te cuento todo. Tú relájate y no te preocupes, todo irá bien, no ocurre nada malo. –y diciendo esto Hellen se levantó y caminó a paso rápido hacia la habitación para ponerse algo.
Marty permaneció estirado, intentando ordenar y completar todos los hechos con las palabras de Hellen; -¿Se suponía que debían ser reveladoras...?- pensó él. ¿Qué era lo que tenía hasta el momento? Un extraño símbolo grabado en el marco de una puerta, un montón de libros mohosos y polvorientos, con sugerentes títulos, escritos en idiomas arcaicos y repletos de dibujos escalofriantes. ¿Sería Hellen una adoradora del diablo? ¡Dios!, esperaba que no pretendiera sacrificarlo al señor de los infiernos... o algo peor, si es que había algo peor. Sin duda no podía tranquilizarse, todo un tropel de oscuros pensamientos no paraban de abordarlo y abrumarlo, necesitaba respuestas claras y sinceras.

Los pasos de Hellen, que volvía por el pasillo, se oían con fuerza. Se aproximó al sofá y se sentó junto a Marty. Seguía pálido, con la mirada perdida en el techo y moviendo los labios ligeramente, como murmurando.
- ¿Te encuentras mejor, mi amor?
Marty giró el cuello y miró a Hellen; llevaba puesta una camiseta de tirantes azul marino, unos piratas negros y una chanclas azules. Se había recogido el pelo en una coleta y llevaba unos pendientes largos con piedrecitas y plumas negras. Marty sonrió al verla, tan conjuntada y hermosa, y dejó caer un pequeño y arrastrado quejido para después decir:
- Sí, bastante mejor, ya no estoy mareado –entonces se incorporó-. Tengo hambre, ¿cuándo comeremos?
- Inmediatamente mi amor. Ven, me ayudarás a hacer la comida.

Ambos se levantaron y fueron a la cocina, dónde no tardaron en preparan la prometida pasta con ternera. Marty puso entonces la mesa, gracias a las constantes indicaciones de Hellen sobre dónde estaba cada cosa. A los pocos minutos ya estaban sentados, uno en frente del otro, dispuestos a comer.
Marty no quería ser grosero, no pensaba que Hellen debía darle una explicación por lo que no se atrevía a preguntarle abiertamente sobre lo ocurrido. Enroscó los espaguetis en el tenedor y se los llevo a la boca.
- Mmm... están realmente buenos.
- El secreto es la salsa de tomate –dijo ella-, nunca hay que usar uno de esos botes de tomate frito, lo mejor es coger tomate triturado y dejarlo cocer durante un buen rato, el resto de ingredientes son secretos –Hellen sonrío y le guiñó un ojo.
Marty se río ligeramente; no le costaba reconocer la mayoría de los ingredientes que llevaba la salsa: cebolla, ajo, albahaca, azúcar, sal y quizá algo más que se le escapaba...
Al fin ella abrió el evitado tema, lo cual tranquilizó al Marty, que estaba atento con todos los sentidos puestos en la chica.
- Bien, supongo que ya es hora de que te lo cuente todo.
- No es necesario, son tus cosas; simplemente no debería haber entrado en el cuarto.
- Eso es cierto, pero tu curiosidad es buena, además, como ya he dicho, pensaba enseñártelo de todas formas. Te necesito Marty, estoy metida en algo gordo y necesito que alguien me ayude. Tu eres joven, lleno de energía y curiosidad y estoy segura de que apreciarás todo lo que puedo enseñarte –Marty no decía palabra, había dejado de comer y estaba totalmente atento a cada palabra de Hellen-. Verás, yo pertenezco, o pertenecía, aunque ellos no saben que los he dejado, a una antigua orden ocultista. Todos esos libros que has visto en la habitación son viejos volúmenes con contenido místico. Conocimiento arcano sobretodo, aunque también algún conjuro e invocaciones. Por ejemplo, el grabado sobre la puerta es el Símbolo arcano, un poderoso hechizo que impide a las criaturas sobrenaturales cruzar su umbral.
- Pero... ¿Qué pinto yo en todo esto?
- No seas impaciente, querías respuestas ¿no?
- Sí.
- Pues todo a su debido tiempo, no se puede empezar la casa por el tejado. Bien, cuando la orden se entere que los he abandonado querrán matarme, nadie puede dejar la orden. Y te aseguro que no tardarán en saberlo. Necesito que me ayudes a volver a la sede para recuperar un viejo objeto de familiar que ellos tienen, es muy importante para mí. Cuando estaba en la orden lo deje a su cargo porque querían estudiarlo, perteneció a mis antepasados y al parecer tiene propiedades mágicas.
- ¿Eso es todo? ¿Me has traído aquí simplemente para eso? Creo que te habría valido más escoger a alguien mejor dotado que yo para un trabajo como ese, no soy ni extraordinariamente fuerte ni se nada sobre allanar casas.
- No, claro que eso no es todo. Yo te amo, Marty, quiero que estés a mi lado y quiero enseñarte todo lo sé. Algo me dice que estás dotado para la magia, se que llegarás a ser muy poderoso si me das la oportunidad de enseñarte.
Marty dejó el tenedor sobre el plato y se levantó. Las palabras de Hellen le habían dado hondo el corazón, hasta ese momento no sabía del todo si para ella era sólo un juguete... pero las circunstancias parecían indicar que no era así.
- Oh, amor mío, claro que seguiré tus pasos –se acercó hasta Hellen y le tomó la mano-. Siempre he tenido el presentimiento de que había algo más, algo oculto en este mundo que la gente corriente no puede comprender... Y ahora tú me lo has revelado y me das la oportunidad de tenerlo, de hacerlo mío para poder cumplir mis deseos; me das la oportunidad de ser poderoso y diferente al resto. Claro que te ayudaré, claro que seré tu pupilo, tu amante y tu protector.
Los ojos de Hellen se humedecieron y las lágrimas comenzaron a brotar de ellos. Se levantó de un saltó y abrazó con fuerza a Marty, hundiendo la cara en su hombro.
- Oh, que feliz que soy... cuando lo consigamos huiremos lejos, dónde nadie pueda encontrarnos.
Marty levantó la cabeza de Hellen con su mano y la besó dulcemente; después apartó su rostro y mirándola fijamente a los ojos dijo:
- Sí, seremos felices, ya lo verás. Ahora, terminemos de comer, después seguirás contándome más acerca de esa orden y de nuestra misión.



Continuará...
Lo prometido es deuda, perdón por el retraso desde el día 11 que terminé... u^^
Bien, así continúa la cosa, parece que Hellen al final no se ha enfadado con Marty por ser un puto fisgón Muchas risas. En cualquier caso parece que Marty va a aprender magia... pero que nadie piense en Harry Potter, el "fireball" o "lightning bolt"... nada de eso... la magia que se presenta es algo más oscura, y no tan peliculera... aunque ya lo veréis, os garantizó que habrá magia, y seguramente no será bonito de ver... en fin, espero escribir pronto la próxima parte.

Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Comentarios (1)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios
Autor Sassenach
martes, 25 de julio de 2006 | 13:02
¡¡¡POR FIN LA QUINTA ENTREGA!!!!Está muy bien!! ;) Tengo ganas de saber como le enseñará magia Hellen a Marty,entre lección y lección..con lo apasionados que son...jijiji :P

Por otra parte, aprovecho para pedirte QUE SIGAS LA HISTORIA DE LA ESPOSA Q BUSCA AL MARIDO!!!! (No recuerdo el título...) que esa también estaba muy interesante!!Bueno, todas son interesantes, como escribes muy bien!! ;)

Hasta pronto!!Besos Obesos!!