Domingo, 11 de junio de 2006
Fueron a trav?s del pasillo. A ambos lados del mismo pod?a verse una sucesi?n puertas, dos a cada lado, y una al fondo. Se dirigieron a la puerta del fondo a la izquierda que estaba abierta. Se trataba de la habitaci?n de Hellen, una excelente estancia por la cristalera de la cual entraba el sol y lo iluminaba todo. La habitaci?n estaba compuesta de tonos morados, tanto paredes como cortinas, creando un ambiente muy acogedor. Hellen se apresur? a echar las cortinas para as? crear un mejor ambiente, encendi? tambi?n velas e incienso, y por ?ltimo puso en marcha el equipo de m?sica para que sonara de fondo una m?sica ambiental. Mientras, Marty, estaba inspeccionando la habitaci?n, le fascin? el enorme armario de punta a punta de la habitaci?n, con enormes espejos y bandas moradas en las puertas correderas, la gran cama de madera con dosel de seda malva, los cojines violetas bordados a mano con piedrecitas de azabache... frente a la cama hab?a un tocador con un gran espejo, enmarcado en un enrejado g?tico de acero lacado en negro. Sobre el tocador hab?an algunos papeles escritos de aspecto viejo y algunos art?culos de belleza.

Hellen se aproxim? entonces al quieto y anal?tico Marty, qui?n volvi? a posar su atenci?n en la voluptuosa mujer que ten?a frente a s?.
-?D?nde lo hab?amos dejado? ?pregunt? ella mientras le rodeaba con sus brazos por la cintura.- Ah, s?, ya recuerdo, ibas a ser m?o.
Y diciendo esto apret? con fuerza su cuerpo contra el de ?l, y sus labios contra los suyos, primero despacio y despu?s fren?ticamente, abriendo la boca y jugando con su lengua como si quisiera derretirlo. Ella fue moviendo a ambos poco a poco hasta estar junta a la cama y entonces se dej? caer sobre ella, arrastr?ndolo. ?l cay? sobre ella, pero no tard? en ser puesto debajo habilidosamente por la chica, qui?n no ceder?a el control por nada del mundo. Despeg? entonces unos segundos sus labios y mir?ndole ardientemente a los ojos dijo:
-Amor m?o, mi joven genio, ?est?s preparado para conocer una de las mayores verdades del universo?
Marty sonr?o y acerc? su cara para volver a besarla, pero ella volvi? a ponerlo donde estaba apretando con fuerza el brazo contra su pecho.
-?Lo est?s?
Eso sin duda le dej? un poco sorprendido, pero no pod?a negar que le hab?a gustado, la rudeza y el dominio de Hellen era una de las cosas que m?s le excitaban, de momento le seguir?a el juego.
-S?, cari?o m?o, mu?strame todo lo que sabes, d?jame ver lo que tu ves y conocer lo que tu conoces.
Ella pareci? complacida por la respuesta y tras apartar el brazo de su pecho se irgui? y se quit? el top. Un escalofr?o recorri? el cuerpo de Marty cuando vio el torso desnudo de Hellen. La imagen le excit? sobremanera, ella estaba sentada sobre sus partes, con la espalda totalmente recta. Sus pechos blancos y bien torneados se ve?an tersos y turgentes. La luz de las velas proyectaba ligeras sombras sobre su cuerpo, el cual a?n parec?a verse m?s curvil?neo, m?s delicadamente fr?gil. Marty alarg? los brazos y acarici? con suavidad a Hellen, quien se inclin? hasta poner sus pechos al alcance los labios del chico. Not? el roce de su pez?n contra la mejilla y lade? ligeramente la cabeza para que ella lo notara mejor, entonces gir? de nuevo la cara y comenz? a lamerlo con firmeza, dando t?midos mordisquitos que sin duda hicieron a Hellen apretar el vientre contra el cuerpo de Marty. Entonces ella se movi? y volvi? a quedar a su altura, bes?ndole nuevamente de manera h?meda. Desliz? tambi?n su mano abajo, entre los pantalones de Marty, y comenz? a notar su miembro duro y dispuesto. No tard? en bajar a quitarle lentamente los pantalones para seguir d?ndole placer oral. Marty cre?a enloquecer... se mov?a espasm?dicamente en la cama, notando los c?lidos labios de Hellen, y su juguetona lengua apretarle con fuerza. Ella se detuvo entonces y acab? de desvestirse. Volvi? a colocarse sobre ?l y esta vez dej? que la penetrara lentamente mientras miraba al techo con los ojos cerrados y la boca entreabierta, como tratando de notar cada parte de su cuerpo, cada peque?o roce. Ambos siguieron movi?ndose r?tmicamente, al comp?s de sus agitadas respiraciones y de sus agudos gemidos. Hellen tir? del hombro de Marty y se inclin? hacia la izquierda haciendo que este se irguiera y cambiara su posici?n para ponerse encima. Entonces fue ella quien se qued? recostada sobre los cojines violeta y dej? que ?l siguiera. El chico continu? movi?ndose adelante y atr?s, notando los talones de ella d?ndole golpecitos sobre el trasero. Comenz? a incrementar el ritmo de manera fren?tica, mientras Hellen respiraba agitadamente por la boca y profer?a fuertes gemidos. Ella apret? sus manos contra el pecho de Marty al tener un orgasmo, quien finalmente gimi? tambi?n con voz grave para poco despu?s detenerse y caer rendido sobre ella.

Hellen bes? su mejilla y dio un peque?o mordisquito juguet?n en la oreja del joven.
-Lo has hecho muy bien, Marty ?dijo al tiempo que exhalaba con fuerza ? hac?a tiempo que no disfrutaba as?... sin duda te lo has ganado.
-?De qu? debe estar hablando? -Pens? Marty. Pero no le importaba, se gir? para quedarse boca arriba y Hellen se puso sobre su brazo, recostando la cabeza en su pecho.
Pasaron unos minutos en silencio, mientras ?l jugueteaba con sus dedos enredados en el pelo de ella.
-Bueno mi amor, ?vamos a comer? ?dijo Marty
Pero Hellen no contest?, se hab?a quedado dormida. ?l sonri? y acarici? su mejilla. La m?sica segu?a sonando de fondo, y las velas segu?an ardiendo. Toda la habitaci?n ten?a un suave aroma a jazm?n, procedente del incienso que hac?a rato que ya se hab?a consumido. De pronto el extra?o s?mbolo que hab?a visto grabado en el marco de la puerta del sal?n volvi? a su cabeza. ?Qu? deb?a ser? ?Qu? deb?a guardar Hellen en esa habitaci?n? Le entraron unas ganas tremendas de ir a mirarlo pero... estaba cerrada con llave. Se pregunt? d?nde estar?a guardada.
-?El fajo de llaves! ?pens?, y repar? en cuantas llaves hab?a en ese llavero, sin duda m?s de las que pod?a necesitar para aquel piso. Apart? con mucho cuidado la cabeza de la chica, que segu?a durmiendo tranquilamente, se puso los pantalones y sali? de la habitaci?n de puntillas.

Fue pasillo abajo hac?a el comedor, todav?a era muy temprano, el sol deb?a estar en lo alto y por la gran cristalera entraba much?sima luz, no dejando ni un solo rinc?n del sal?n sin ella. Se acerc? hasta el recibidor y cogi? del platillo met?lico el fajo de llaves con el llavero rosa. Cruz? el comedor, bajando los cortos escalones y se situ? delante de la puerta. Volvi? a observar detenidamente aquel grabado. Hab?a sido hecho a mano, sin una destreza remarcable, aunque las proporciones de las esquinas de la estrella estaban logradas, y la marca del interior, con forma como de ojo con la pupila ardiente, deb?a de haber costado mucho de hacer porque presentaba ondulaciones que simulaban las llamas. Mir? el fajo de llaves y descart? a primera vista algunas por ser completamente distintas a la forma de la cerradura. Comenz? a probarlas y una tras otra iban quedando descartadas.
-?Demonios! ?pens? ?no me puedo creer que entre tantas llaves ninguna sea.
Entonces la llave que estaba probando cedi? ante su fuerza y efectu? un giro seguido de un chasquido met?lico del cierre al abrirse. La cara de Marty torn? a una amplia y p?cara sonrisa cuando sac? la llave y empuj? la manija de la puerta, abriendo ?sta de par en par. Ante ?l hab?a una peque?a habitaci?n, con una estanter?a al fondo repleta de libros, una mesita de madera cubierta de papeles viejos y alg?n que otro libro de tapas de cuero, y a sus pies, un ba?l de cuero negro y madera. La habitaci?n hac?a un ligero olor a rancio y a humedad, quiz? del ba?l o de los libros de la estanter?a; la verdad es que algunos de ellos ten?an un aspecto bastante decr?pito.

-?Vaya! ?exclam? en voz baja -?Por qu? estar?a cerrada est? habitaci?n? Quiz? sean libros de colecci?n y valgan mucho dinero.
Dio unos pasos y se puso a examinar los libros de la estanter?a. Todos ellos estaban encuadernados en cuero, de tama?os muy variopintos, y de distintos colores: rojos carmes?, verdes hiedra, pasando por el negro, el morado, o el azul oscuro. Muy pocos de ellos ten?an nombre en el lomo. Ley? para s? algunos de los t?tulos.
-The golden bough, Malleus Maleficarum, La tabla esmeralda, Beatus methodivo, Oracles of Nostradamus? Vaya? que libros tan extra?os? -sac? de la estanter?a alguno de los ejemplares que no ten?an escrito nada en el lomo y ley? lo que dec?a ?C?nticos de Yuggya, El libro negro del cr?neo, Los c?nticos de Dhol, Azathoth y otros...
Gir? hacia la mesa y vio un gran tomo de gruesas tapas de cuero marr?n. Se acerc? a ella y lo tom? en sus manos. Estaba muy desgastado por el tiempo, el tacto del cuero era en algunos puntos ?spero y en otros liso; inspeccion? tanto el lomo como la tapa en busca de un t?tulo. Nada, no ten?a. Lo abri? y oje? las primera p?ginas.
-Liver Ivonis ?ley? para sus adentros. El t?tulo del libro aparec?a en letras enormes en la segunda p?gina, de color amarillento. Dej? el pesado libro sobre la mesa y lo abri? por un punto cualquiera, comenz? a hojearlo un poco, estaba en lat?n. La escritura estaba muy cuidada, con una caligraf?a exquisita, y una perfecci?n que nunca hab?a visto. Aqu? y all? pod?an verse extra?os dibujos, diagramas y s?mbolos que quedaban encajonados entre el texto.
De pronto Marty oy? una voz tras de s? que le sobresalt? y le hizo cerrar el libro de golpe con un fuerte y pesado sonido.
-?Maldita sea! ?No te da verg?enza chafardear las cosas de los dem?s?


Continuar?...
Es la primera vez que cuelgo (y que escribo, en realidad) una escena tan t?rrida...Latigazo! Espero que os haya gustado y que os guste el tema que est? tomando la historia, se me ocurri? de repente ayer, cuando comenc? a continuar la tercera entrega.

Bueno, que sep?is que ya tengo escritas 350 palabras de la quinta parte, y que por descontado ya s? como van a ir las cosas; espero que os enganche y que os guste. Me encantar?a que esta historia se convirtiera en mi primera novela, es decir que acabara escribiendo algo realmente largo... la verdad es que la trama que tengo pensada, y que cada d?a completo, da para mucho.
Bueno, os dejo, un beso a todos!

Sofi-kohai: ves!!! Al final s? que ha habido lemon Muchas risas Te lo dedico ^^!! Besos!!

Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 5
Comentarios (4)  Autor Asturel

Comentarios
Autor Menade
Domingo, 11 de junio de 2006 | 18:37
ey edu!! soy maribel, de vez en cuando me paso por tu p?gina para echarle alg?n vistazo que otro... y bueno, s?lo decirte que... chapeau! Me ha sorprendido muy gratamente este nuevo post Muchas risas

jejeje sigue deleit?ndonos con tu obra ^^

un beso edu!!! espero que vaya todo bien!!!!

:)
Autor Sofi_Kohai
Lunes, 26 de junio de 2006 | 19:41
*M?ik* Ufahhh!!! Kiero la quinta parte, buaaaa snif, snif, Astu malo que no kiere escribir!!! *Sofi perver: a por ahi no la kiere subir, vos qu? sab?s* *Sofi neutro: Es cierto, ntchs... and? a saber c?mo sigue la historia* *A Sofi perver le brillan los ojitos* *Sofi sadomasoquista se imagina una habitaci?n repleta de elementos medievales de tortura*Latigazo!

Jejeje.... adi?s, Asturel!!! Nos leemos luego!
Autor Sofi_Kohai
Lunes, 26 de junio de 2006 | 19:43
*M?ik* Ufahhh!!! Kiero la quinta parte, buaaaa snif, snif, Astu malo que no kiere escribir!!! *Sofi perver: a por ahi no la kiere subir, vos qu? sab?s* *Sofi neutro: Es cierto, ntchs... and? a saber c?mo sigue la historia* *A Sofi perver le brillan los ojitos* *Sofi sadomasoquista se imagina una habitaci?n repleta de elementos medievales de tortura*Latigazo!

Jejeje.... adi?s, Asturel!!! Nos leemos luego!
Autor Sassenach
Lunes, 26 de junio de 2006 | 23:16
??A qu? esperas para la quintaaaaaaaaa? esta historia promete, me muero de ganas de saber, entre todas tus ideas, por donde has decidido seguirla!!!!

Besotes!!Obesotes!jejeje.