S?bado, 22 de abril de 2006
La puerta del despacho se cerr? tras de s?; Hellen puso cara de alivio y solt? un soplido.
-Por fin, pensaba que la clase nunca se terminar?a.
Marty no dijo nada, simplemente la miraba al tiempo que sonre?a; parec?a ser suficiente.
-Bueno, dime, ?c?mo es que has venido? ?Tienes alg?n problema con el WAIS? Ya s?, has venido a comentar tus resultados, crees que son demasiado bajos ?no?.
Ella sonre?a de forma p?cara al tiempo que dec?a esto. Marty se recost? en el respaldo de la silla al tiempo que se frotaba la nuca con la palma de la mano. Hizo un repaso a toda la habitaci?n. El despacho de Hellen no era muy grande, m?s bien era una peque?a separaci?n de otro despacho mayor. Conten?a una mesa, de tama?o medio y color oscuro, presidida por una moderna silla de respaldo ovalado y negro. Marty estaba sentado junto al escritorio, con la silla girada en direcci?n a la puerta. La luz entraba por las grandes ventanas, iluminando las estanter?as plagadas de archivadores.

Al poco volvi? a posar sus ojos en Hellen, ella esperaba una respuesta. Permanec?a de pie, apoyada en la puerta que acaba de cerrar, con las dos manos a su espalda, todav?a aferrando el pomo. ?l respir? profundamente dirigiendo su mirada al techo, con calma, despu?s baj? la cabeza y expir? lentamente mirando al suelo hasta que todo volvi? a quedar en silencio.
-Ya sabes por qu? he venido. Hoy en clase no pod?a dejar de mirarte, deseando que acudieras a mi sitio, te situaras detr?s de m? y me preguntar?s si ten?a dudas al tiempo que apoyabas tus manos en mis hombros y acercabas tu cara a mi o?do. Pero eso no ha ocurrido, parece que tengas miedo, ni siquiera me has dirigido una triste mirada.
-Me gusta concentrarme cuando trabajo.
?l se levant? de la silla y se dirigi? a ella.
-As? que... te desconcentro... ?eh? ?ahora estaba delante de ella, y comenz? a acercarse a?n m?s, lentamente, al tiempo que bajaba el tono de su voz puesto que la proximidad lo permit?a. ?no puedes permitir que un jovencito como yo interfiera en tu remarcado rendimiento ?no es as?? ?su voz era juguetona, y su cara estaba tan cerca que pod?a notar el aire de sus palabras roz?ndole la piel.
-Eso... eso es. ?la voz de Hellen temblaba y su pulso estaba acelerado. Solt? el pomo de la puerta y se dio cuenta de que no sab?a d?nde colocar sus brazos. No quer?a mantenerlos detr?s, puesto que le parec?a una situaci?n demasiado vulnerable, pero no quer?a situarlos entre ?l y ella puesto que quiz? parec?a una mecanismo de defensa, una respuesta a un sentimiento de amenaza. Marty se dio cuenta de todo esto y agarr? sus manos para despu?s llevarlas hac?a ?l. Las manos de Hellen quedaron sobre el pecho de ?l, apretadas con fuerza por las manos de Marty.
- No te pido que me lances besos o me gui?es un ojo, s?lo quiero que no me ignores. Hoy estabas preciosa, tu blusa tiene cierto aire oriental que me hace volver loco... tan ce?ida... con sus cortas y peque?as mangas...

Ella se ruboriz? ligeramente pero no dejo que ?l lo notara. Que mono le parec?a, que dulce y que tierno. Estas palabras despertaron en Hellen su vena m?s dominativa, le hab?an recordado lo maravillosa y genial que ella era.
-As? que no pod?as soportarlo y has venido aqu?, has venido a m?... ?ella liber? su mano derecha y acarici? su mejilla ?en busca de mi cari?o.
-S..si... ?ahora era ?l quien temblaba. Su mirada intentaba alcanzar la mano que estaba sobre su mejilla; notaba el calor de la mano de Hellen en su rostro, pod?a percibir su dulce olor y la suavidad de su tacto. Ella reclin? su cabeza y el cerr? los ojos un segundo al tiempo que ella lo besaba.
Marty volvi? a abrir los ojos y sinti? que su coraz?n se deten?a al verla, le ten?a hechizado... su suave y liso cabello moreno, su fina y clara piel, sus delgadas cejas, semiocultas tras unas coloridas gafas modernas de pasta, su delicada nariz de ?ngulo suave, sus labios finos y rosados... sus labios... los mismos que cobraban una fuerza sobrenatural siempre que ella explicaba en clase, como oblig?ndole a capturar cada palabra salida de tan poderoso lugar.

Ella era consciente de lo que ?l sent?a, de c?mo era capaz de abrumarlo, y le gustaba, le encantaba que un joven guapo e inteligente como aquel viera en ella a una diosa; a alguien a quien rendir culto y darle todos los caprichos.
- Mi joven genio... ?ella se apart? unos cent?metros y agarr? a Marty pasando los brazos por detr?s de su cintura ?hay tanta fuerza en ti... tan inexperto... pero con tantas ganas de aprender... te har? caso, no te ignorar? en clase; es m?s... creo que puede ser divertido cierto juego de miradas o dobles palabras. ?Hellen sonr?o, sus labios formaban una atractiva forma, dejando relucir sus blancos y perfectos dientes.
Marty sab?a que hab?a sido derrotado, no hab?a sido capaz de vencer a la fuerte influencia de la chica. Lo hab?a intentado, hab?a tratado de ser ?l el fuerte, de que ella temblase, y por un segundo cre?a haberlo logrado... pero nuevamente era ella quien sonre?a triunfante, y era ella quien lo ten?a agarrado a ?l.
-?Hellen, qu? te parece si comemos juntos? Podr?amos ir al parque del laberinto. ?Marty intent? que su tono sonase resuelto, decidido.
-Oh, eso ser?a realmente genial pero... yo soy tu profesora y tu eres mi alumno, nadie debe relacionarnos.

Marty baj? la mirada, algo entristecido; deseaba tanto pasar rato con ella... compartir hasta la m?s peque?a de las cosas... y sobretodo aprender, ansiaba por encima de todo absorber cada conocimiento que ella dejase escapar. Hellen, sinti? algo de culpa por las duras palabras que acababa de decir y le hizo recuperar su mirada agarr?ndole la barbilla y d?ndole un peque?o zarandeo.
-?Qu? te parece si ma?ana vienes a mi casa? Podr?amos comer juntos.
De golpe, sus ojos volvieron a iluminarse y una sonrisa de alegr?a asom?. No pod?a creerlo, ?l pensaba que s?lo era un mu?eco para ella, un vistoso trofeo del cual sentirse orgullosa, pero comenzaba a pensar que no era as?.
-?Claro que s?! Que bien, ya tengo ganas de que sea ma?ana.
-Bien, cuando acaben las clases ves a la parada de metro, te recoger? ah?.
Marty asinti? con fuerza y agarr? lleno de alegr?a las manos de Hellen.
-Oye, ?no tienes clase o qu??
Mart? se sobresalt? y solt? sus manos.
-?Hostia! Es verdad, ten?a clase de dise?os experimentales. ?Mierda! Llego tarde.
Y como perseguido por el diablo, abri? la puerta y sali? a toda prisa. Hellen se quedo algo perpleja, de pie en medio del despacho con la mano cogi?ndose el codo. A los pocos segundos Marty volvi? a entrar igual de deprisa.
-Perdona ?y diciendo esto la agarr? por los hombros y la beso con fuerza, para justo despu?s gui?arle un ojo y volver a desaparecer. Hellen, sonri? unos segundos y despu?s dio un suspiro.


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Comentarios (1)  Autor Asturel

Comentarios
Autor Sofi
Domingo, 23 de abril de 2006 | 0:28
sabroso Muy buen relato ^____^ s? q te peg? fuerte la profe, eh! (digo, escribir algo con mi profe de ingl?s tdv no se me ocurri?... creo que no lo har?a... no? No...ehh.... bue, nada, nada, yo me entiendo. -Te repito q est?s muy uke Muchas risas-