domingo, 26 de febrero de 2006
Lo que me ha dicho me intriga sobremanera... por una parte sé a ciencia cierta que no sería capaz de hacerme daño... por todo lo que hemos compartido... por lo que sé de él... pero sin embargo no puedo obviar el egoísmo del vampiro, la paradójica soledad del no-muerto, esa total falta de ataduras emocionales. Pues aunque bien es cierto que sentimos emociones, y que establecemos lazos con otras personas –ya estén o no vivas- sintiendo apego, amor, y todas esas cosas propias de aquellos años en los que aún respirábamos con algún sentido, si bien todo eso es cierto, también lo es el hecho de que todo eso no son más que ilusiones, simples intentos de mi psique por mantenerse cuerda. Cuando morimos, antes de renacer como vampiros, también nuestra creatividad, y nuestras emociones mueren con nosotros... es por eso que no me puedo fiar ciegamente de él. Si yo fuese humano, como antes fui, me fiaría y creería ciegamente en él, como antes creí. Pero sabiendo como somos los vampiros... no puedo, se que todo lo que siente por mí no es real, simplemente es así porque una parte de él así lo quiere o así lo necesita, se que en cualquier momento podría cambiar de opinión, podría analizarlo y desear lo contrario, desear hacer sólo lo que a él le conviene.

Pienso en Sarah, en mis deseos de verla una vez más. Pero no tengo tiempo, las palabras de aquel que me creó, mi sire, me han dejado lleno de intriga... se que no puedo contar con su ayuda mundana, pero sé seguro que en un momento de total necesidad él surgirá de las sombras para socorrerme... o al menos esa es mí estúpida esperanza.
Vuelvo a mi apartamento para examinar la información que he sustraído de “la biblioteca”.

Todavía es temprano, las luces de neón de algún comercio cercano se filtran por las delicadas cortinas de color beige. Esta zona de la ciudad es muy ruidosa, antaño había comulgado con su bullicio, como si estuviera presente en mi propia habitación. Siempre he disfrutado de él, aunque he de reconocer que en ocasiones me ha resultado desagradable. Es por eso que gracias a esta época moderna dispongo de gruesos cristales dobles que me permiten tener aislada la habitación siempre y cuando lo desee, y ahora mismo lo necesito.
Reviso el disco detenidamente. Me he llevado algunos expedientes de los miembros que pertenecen a la organización, y también alguno referente a nosotros. Reviso la lista de nombres que el monitor me presenta... ahí está... Carlos Márquez... sí, yo sé que es él. Por descontado tiene otro nombre... otro por el cual es más conocido entre los vampiros... Uriel... Obviamente este nombre no es arbitrario, ¿¡cómo iba a serlo siendo tan horrible!? Resulta que en las antiguas escrituras judías Uriel es uno de los arcángeles, en concreto aquél cuyo nombre significa “Fuego de Dios”, encargado de proteger las puertas del paraíso. En sus imágenes suele aparecer con una antorcha en la mano o con una espada flamígera... Sí, el muy cerdo es un cazador de vampiros, bueno, de vampiros y de cualquier cosa que él considere impía. Es un tarado, un maldito “loco de dios”, ¡y yo me cago en su linaje!

Creo que a éstas alturas lo habréis acertado... esto es una cuestión de venganza. Porque este maldito hijo de Dios envió a la muerte definitiva a una de las criaturas que yo más he amado... era tan hermosa, y hacía tan poco que la había convertido en una de los nuestros... no, simplemente ese cabronazo no tenía derecho a hacerme esto, y me voy a encargar de que no haga más daño. Pienso hacerlo sufrir más de lo que nadie a sufrido.

El fichero contiene información poco relevante... algunos informes sobre sus misiones, información sobre su evaluación (al parecer el angelito tiene ciertos problemas para seguir las directrices de sus superiores... ha estado a punto de ser expulsado de la organización varias veces), su historial médico... pequeñas cosas que no creo que sean vitales, pero al menos ahora ya tengo un nombre con sus apellidos. Envío un correo electrónico a un mortal subordinado mío, miembro de la policía, para que me consiga toda la información posible relacionada con éste tipo.
Acabo de enviarlo pero... no puedo esperar, la impaciencia me puede, tengo una fuerte necesidad de terminar con todo esto. Lo llamo a su casa... ¿Cuántos tonos necesitas para despertarte? ¡Maldita marmota!
Una voz grave y adormilada suena al otro lado.
- ¿Sí...? ¿Quién coño es a estas horas?
- Buenas noches amigo mío
Se produce un leve silencio, no hay duda de que aún en el más turbio de los estados mentales es capaz de reconocer mi voz. Oigo como traga saliva.
- Perdóname, me he exaltado sin motivos. ¿Qué ocurre?
Que delicioso, me gusta tanto la manera en como hasta el más rudo de los mortales se amedrenta con sólo saber con quién está hablando...
- Necesito que me busques toda la información relacionada con una persona: Carlos Márquez. Te envio los datos que yo ya tengo por fax.
- Está bien, me pondré de inmediato.
Obviamente no se atrevería a preguntar nada más... sabe que mi contestación sería contundente.
- En cuanto tengas algo envíamelo todo por fax, lo estaré esperando.
- Bien, enseguida sabrás algo.

Voy a dejar que mi mortal trabaje. Mientras, yo me deleitaré viendo alguna película de terror, ¡pero no de vampiros! Lo cierto es que no me gustan las películas de vampiros, hay muy pocas que considere buenas, el resto me parecen simplemente películas de acción, de humor, de horror fácil o... de algo incalificable. No, últimamente me estoy aficionando al cine de terror oriental, absorbo cada obra que cae en mis manos de forma ávida y concienzuda. Es que los orientales tienen una manera diferente de hacer terror, es muy distinto al “terror de susto fácil” al que estamos acostumbrado los occidentales. Más bien se dedican a jugar con la posibilidad de que lo que ocurre en la trama es posible, no son casas encantadas son pisos en la ciudad, y el mal siempre se presenta de manera cruda e inevitable... en toda su horrible magnificencia sin dejar nada a la imaginación. He escogido ”Kairo", todavía no la he visto pero he leído que trata sobre la soledad en las grandes ciudades... pero por supuesto contiene muerte, desesperación y hechos sobrenaturales; a ver que tal.

Ya está. Mmm... la cinta ha estado muy bien, me ha gustado. La verdad es que no creo que tenga ninguna escena mortalmente aterradora, pero es el mensaje en su conjunto lo que provoca el terror.
Suena un pitido del fax. Salto desde el sofá hacia el aparato de un brinco. Por fin, realmente se ha dado prisa. Comienzan a salir hojas que se van depositando sobre el escritorio, ordenadamente.
Comienzo a hojearlas... direcciones conocidas, familiares, movimientos bancarios... toda una serie de información útil para dar con él. Pero... no puede ser... ¿qué demonios es esto? Mis ojos están totalmente abiertos, vidrioso, como intentando captar mejor lo que están viendo, como si no fuera posible.

Cónyuge: Sarah James Goldman


¿Mi Sarah? No puede ser. De veras que esto tiene que ser un error. El asunto acaba de complicarse más de lo que yo hubiera podido imaginar, pero algo tengo claro... ese animal no llegará a viejo.



Continuará
PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
Comentarios (1)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios
Autor Sassenach
jueves, 08 de junio de 2006 | 15:08
Muy buenas!! Oye, que desde FEBRERO que no escribes MÁS!! Splat QUE QUIERO LEER LA PARTE 5!!!! ESPABILAAAAAAAAAAAA!!!

Qte muerdo eeeeh!!