No tiene sentido. No encuentro ninguna información de este maldito objeto, nada útil que me pueda ayudar... hace ya casi tres meses que investigo sin resultados.
Ahora lo se, mi vida ya no tiene valor. Voy a terminar igual que mi esposo... como una mancha en la pared. Pero... ¿por qué? No lo entiendo. Lo único que puedo hacer es intentar destruirla.
Voy a la gasolinera. Lleno varias garrafas con gasolina... Es de noche, nadie me detendrá.
Todo es culpa de esta maldita tienda... fuerzo la cerradura y abro la puerta. Sitúo la gema en medio de ella, sobre el mostrador y comienzo a empaparlo todo con gasolina... ya está esto hará que solo queden cenizas. Salgo de la tienda. Enciendo una cerilla y la arrojo al interior. El fuego se inicia con un soplido intenso, y pronto el calor es insoportable. Me meto en el coche y arranco. Mientras me alejo la tranquilidad me invade al ver por el retrovisor como las llamas se elevan en la noche, iluminándola.
Llego al piso, no me encuentro bien. No puede ser... ¿no ha funcionado? Me tambaleo por el pasillo tratando de llegar a mi cuarto. Pero no llego...
Tenías razón amor mío, debí olvidarte. Creí que podría salvarte y ahora estoy muerta. ¿Qué es este olor...?
Llegó la hora.
FIN... Por ahora