domingo, 16 de octubre de 2005
Han pasado dos meses. He leído cuanto a caído en mis manos, todos los libros de ocultismo que se han cruzado en mi camino. Ya tengo la causa y ésta aún sigue en nuestra antigua casa. Me pregunto cuando lo traería... si lo robó o lo compró... y dónde lo hizo... aquella tienda... cuando todo acabe pienso ocuparme de ella.

La casa está muy descuidada, se nota que está abandonada. El jardín, antes alegre, cálido, hermoso y verde se presenta ahora frío, deprimente, gris y horrendo. No hay duda, el objeto está en la casa y la ha corrompido.

El pomo de la puerta del sótano está tan frío que duele tocarlo... cojo unos trapos, giro y estiro con fuerza... nada. Está bloqueada. Tendré que entrar por la entrada del jardín...
Entro. Solamente oscuridad. Enciendo la linterna de aceite, su luz ilumina tenuemente la sala con una luz azulada. Que frío... estoy temblando. Y ahí está... la mancha en la pared... alargada y oscura... como tratando de decirme algo...

Inspecciono la habitación. Allí en el fondo, junto al armario, hay una parte del suelo levantada ligeramente. Me acerco y la levanto. Debajo hay una pequeña caja metálica... parece muy antigua. Se que no es prudente pero... el ansia me puede. La abro y dentro hay una especie de gema verde engarzada en algo que no consigo ver que es... parece... hueso. ¿Serán huesos humanos?

Qué es ese olor... es rancio, como de piel quemándose. Me doy cuenta de que sale humo de mi mano... ¡Dios mío! Dejo caer la gema. ¿Qué demonios ha sido eso? ¿Cómo es posible que no lo haya notado? Mi mano... tengo una extraña marca oscura en la palma... parece palpitar pero... no lo noto. Envuelvo la gema en un trapo y me marcho.
Noto un ligero zumbido en los oídos y un intenso dolor en las sienes... he de alejarme de esta casa.



Continuará el 18 de octubre
Comentarios (0)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios