miércoles, 12 de octubre de 2005
Mi vida ya no tiene valor.
En realidad hace ya días que estoy muerto, solo que mi cuerpo aún no se ha dado cuenta. Ésta carta es la prueba de que yo ya sabía lo que iba a ocurrir...
¿Ves esa mancha en la pared? Soy yo, bueno, mejor dicho es lo que queda de mí, porque ya no existo.

Se lo mucho que me quieres, todo lo que sientes por mí y lo duro que te va a resultar seguir adelante y acepar este hecho. Pero aún así debo pedirte un último favor, uno tan egoísta que quizá te haga replantearte el echarme de menos. Olvídame. No me mantengas en tu recuerdo. Olvida todo lo que hemos vivido. Y sobretodo olvida lo mucho que te he amado. Se que es una petición sin sentido e injusta pero es la única manera de salvarte.

Cuanto más te empeñes en querer saber la verdad de lo ocurrido más daño te harás. Déjalo todo donde está, ahora que puedes. Adiós amor mío, te querré aunque me olvides.
Llegó la hora.

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Continuará el 14 de octubre
Comentarios (2)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios
Autor GORRE
jueves, 13 de octubre de 2005 | 13:05
Cierto que es muy egoísta pedirle eso a una persona, realmente esta en su capacidad por olvidar el no seguir padeciendo por el tema en cuestión. Pese a eso, existe otro camino, más largo y difícil al menos para los no habituados a recorrerlo que es la comprensión y posterior aceptación.

Entonces, al pedirle a alguien que olvide, ¿estamos calificándolo de no es capaz de entenderlo, y como consecuencia, de entupido o vamos más allá i le hacemos la petición, para intentar evitarle el “camino largo y difícil” que lleva consigo al resultado ideal?
Autor Sassenach
miércoles, 21 de junio de 2006 | 15:47
No sólo es egoísta pedir que te olvine, sino absurdo. Porque si realmente amas a alguien, por mucho que quieras, tras su muerte no le olvidas. Las personas, en ese largo proceso de duelo, simplemente acaban aprendiendo a vivir con ello. E incluso son "felices" al poder recordar algún día aquellos momentos que pudieron compartir.