martes, 11 de octubre de 2005
Cuesta creerlo. Está muerto. Sin duda alguna... lo está. No se mueve, no respira... sus ojos están fijos en la ventana del fondo de la habitación.

¿Por qué no siento la más mínima emoción? Tristeza, alegría, desesperación... cualquiera me valdría.
Espero unos segundos... nada, cero.

-¿Qué ha ocurrido?- preguntarán. Y realmente no lo sé, todo ha ocurrido demasiado deprisa. Me pregunto quién ha sido más loco... él por intentar clavarme las tijeras o yo por dejarlas a su alcance en el estado en el que estaba... "Estaba" no me acostumbraré a hablar de él en pasado.

Parece que se nos queda algo de las pelis que vemos... no solo he esquivado su intento de clavarme las tijeras también me ha dado tiempo de golpearle con la lámpara de la mesita. ¿Cuántas veces? Yo juraría que una pero... como demonios voy a saberlo. Además, esa lluvia que ha salpicado la pared no la provoca un solo golpe. Nadie sangra tanto de un solo golpe, o almenos eso enseñan las películas.
Pasos.
- Dios santo! ¿Alice, que demonios ha ocurrido aquí?
- ¿Ésto? Ah! Nada... he matado un bicho. Uno muy gordo...

Imagen

Comentarios (0)  Autor asturel  | Enviar
Comentarios