miércoles, 13 de abril de 2005
Por un cigarrillo. Por un cigarrillo te cortaría los dedos, para que ya no puedas fumar. Y aunque encontrases una nueva manera, algo nuevo también yo te podría cortar. El humo de tu jodido cigarrillo en toda la vena te debería inyectar. ¿Sabes lo que más me jode? Que la mayoría de los que fumáis no tendréis un cáncer de pulmón, que vuestro organismo sobrevivirá a vuestros idiotas empeños de autolesionaros.
Y lo peor es que os creéis muy guays. El amoniaco os hace guays, el alquitrán os hace guays, los compuestos de azufre os hacen guays, los dedos amarillos, los dientes oscuros, la peste a humo, el escozor en los ojos, las flemas matutinas, la tos seca, la falta de oxígeno, el cansancio prematuro, sí, todo eso os hace muy muy guays.
Ojalá que algún día valga a treinta mil pelas el paquete y os vea tapizados de parches de nicotina y agitando y sorbiendo un palito blanco, sustituto físico del cigarrillo. Disfrutaré mucho, en serio.
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Autor GORRE
jueves, 14 de abril de 2005 | 12:59
Creo que era de la trinca o quizás del triciclo, un corto de señor que entra en un estanco aparentemente muy nervioso. El dialogo era algo así

“Señorita, señorita deprisa deprisa, déme un paquete de rubio” la chica pacientemente le servia y cuando estaba a punto de dárselo, el hombre decía “¡No! ¡No! Vera es que tengo prisa, mejor uno de negro” y la chica pacientemente otra vez… “Espere” interrumpía el hombre de nuevo “¿No tiene algo más rápido? Es que verá, tengo mucha prisa” Entonces la chica ponía la mano debajo del mostrador y sacaba una pistola. El hombre la cogía sin titubear y decía “Gracias” mientras se la llevaba a la sien.