Por un cigarrillo. Por un cigarrillo te cortaría los dedos, para que ya no puedas fumar. Y aunque encontrases una nueva manera, algo nuevo también yo te podría cortar. El humo de tu jodido cigarrillo en toda la vena te debería inyectar. ¿Sabes lo que más me jode? Que la mayoría de los que fumáis no tendréis un cáncer de pulmón, que vuestro organismo sobrevivirá a vuestros idiotas empeños de autolesionaros.
Y lo peor es que os creéis muy guays. El amoniaco os hace guays, el alquitrán os hace guays, los compuestos de azufre os hacen guays, los dedos amarillos, los dientes oscuros, la peste a humo, el escozor en los ojos, las flemas matutinas, la tos seca, la falta de oxígeno, el cansancio prematuro, sí, todo eso os hace muy muy guays.
Ojalá que algún día valga a treinta mil pelas el paquete y os vea tapizados de parches de nicotina y agitando y sorbiendo un palito blanco, sustituto físico del cigarrillo. Disfrutaré mucho, en serio.
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Autor
asturel
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